Los personajes

El Tony, el tío, el Campe. Tiene solo una pantaloneta, dos camisas y acciones en la bolsa. A sus casi 50 años solo ha trabjado 6 meses como profesor, fuma mas de 10 porros diarios y según él, lo ha probado todo. No se dejaba tomar fotos. De Sevilla.



Bueno este ya saben quien es... de Barranquilla.




Que pea compi... que pea!






Al menos los hombres estuvimos atolondrados las dos primeras horas de la noche, pensando que fueran pareja. Las catalanas que mejor me han caido en tan poco tiempo. Que buena energía, salieron desenfocadas... será que eran un espejismo? De Barcelona.




Estudia en Londres y junto con su amiga tomaron mas fotos que todos los japoneses. De Ciudad de Méjico.




El Rey Arthurito, (de muy cerca de París) tiene la facultad de abrir cervezas con la boca. Todos los días lee Le Monde y cree que la Revolución no solo es posible, si no necesaria. Tiene 20 años y parece de 27. - Aunque yo sobre eso no digo nada…



Samuel tiene 21 años y mas puestos que un metro. De Bolognia



El eslabon perdido entre experiencia y juventud. Si te detienes un poco, puedes ver como rovolotean seres transparentes sobre su cabeza. De Granada.

Mi historia con el Júnior.


Debo confesarlo, el primer equipo que adoré fue el Atlético Nacional, era el único que tenía espacio en la televisión y yo siempre preferí ver el fútbol que jugarlo. Sospecho que me hice hincha del Júnior en el mundial del 90, cuando la figura del Nacional se puso a mamar gallo frente a la delantera de Camerún y nos eliminaron. Al loco Higuita lo perdoné mucho tiempo después, cuando entendí, que este personaje, nacido en un barrio marginal de una de las ciudades mas peligrosas del mundo, pudiendo ser atracador de bus, sicario, paramilitar, narcotraficante o Senador de la República, había decidido por voluntad propia, ser el mejor arquero del país y tapar con las patas para arriba un balón que iba para el fondo de la red en el mítico estadio de Wembley.

En cualquier caso, desde los 6 años el Júnior ha sido mi equipo y una de las noches mas felices de mi vida la pasé en Titos Bolos, de pie, sobre una mesa y frente a una pantalla gigante. Era el ultimo minuto y de contra golpe, Valenciano recuperó el balón en nuestro terreno y puso un pase perfecto para Pachequito que corría por el centro del Metropolitano, después de bajarla con el pecho y llegar hasta el borde del área colocó el pase para el Pibe que como siempre amagó con disparar y como siempre todos se comieron el amague. El mono fue el único que vió entrar a Mackensy que sin ninguna vergüenza se sacó al arquero y embutió con el alma el balón al fondo de la red, para irse a celebrar con medio estadio que ya se había bajado de las gradas. En Titos Bolos, la voz de Edgar Perea sonó con intensidad y el himno de Barranquilla le sacó lágrimas a mas de uno. Yo con mis 9 años no dejaba de abrazar a mi padre que para ese entonces, era un gigante sabelotodo a quien le tenía que explicar hacia que lugar del campo atacaba nuestro equipo.

La 84 se llenó mas que cualquier viernes de reina y yo me subí en una camioneta para lanzar desde ahí, toda el agua que pude hasta que un sueco me pegó en la cabeza. No se trataba de un ciudadano del país europeo si no de un zapato femenino, de moda por esos días en Colombia y que alguna mujer, seguramente mamada de la incomodidad que le producía al bailar y de mi exagerada tiradera de agua, lanzó desde algún lugar del pavimento. El chichón me lo rezaron con Aguardiente Cristal y yo reuní 5.000 pesos en agua, para seguir con mi desorden.

Con la cuarta estrella en el 95, me sentí hincha del mejor equipo del mundo y los partidos de la Copa Libertadores se convirtieron en acontecimientos que empezaban en la tarde y terminaban casi al amanecer. Fiestas en las que yo no dejaba de robarme los cuadritos de queso costeño bañados en limón y de espulgar las uvas pasa en el maní de los adultos.

Después de eso, mi pasión por el Júnior aumentó y el equipo se derrumbó. En esa ciudad sin líderes dignos ya no sabían que inventar y hasta la Selección se fue a jugar a Bogotá. Ir al estadio se convirtió en un delicioso purgatorio y ser hincha del equipo tiburón otra divina oportunidad para burlarnos de nosotros mismos.

Pero como no hay mal que dure cien años ni equipo con tan mala suerte, por fin se armó un grupo que empatizaba y Palacios me recordó a Bolaños, y el Piojo se me pareció al Niche, Arzuaga sacó pinta a Valenciano y un argentino ratificó que nunca habrá nadie como el Pibe. Y así me fui a vivir a Bogotá, con la camiseta de campeón que aún me pongo en Barcelona, la ciudad con uno de los mejores equipos del mundo y en donde me he vuelto mas colombiano que antes y mas juniorista que nunca!

Plumas reconocidas y sus amores en:

Cuarenta y nueve B con setenta y seis

Carito se asomaba a la ventana
y yo me asomaba al balcón.
Carito tiraba un beso,
que me partía el corazón.
A Carito le dije que fuéramos novios
y ella nunca dijo que nó.
Carito me enredaba la vida,
al lado del matarratón.
Carito creció conmigo
y me encendió la ilusión.
Carito bailaba una salsa...
yo ya olvidé esa canción.

Carito desapareció un día
y desde entonces la esperé,
me asomé en el balcón con cautela
y solo a su abuela encontré.
Hoy me puse a acordarme de ella...
y me reinventé esta canción
que de un momento a otro
me devolvió la emoción.

–“Caminando por la cuadra de la mano te llevaba,
quería decirte mil cosas
y jugando te alejabas...
y no pasaban las horas
y era mi felicidad...
yo te regalaba el cielo,
tu te ponías a cantar...
eras la niña más linda
de toda la vecindad
y te di un beso en la boquita...
que me supo a libertad.
Carito de caramelo,
corazón de ajonjolí,
que dulces que eran los tiempos,
cuando comencé a vivir...
aquellos fueron los tiempos
cuando yo te conocí."-

Y sentado esperando me agregó,
y de pronto a mi Messenger entró,
12 años después me emocionó...
y sin entenderlo otra vez me enamoró.

Carito ahora esta casada,
y baila lejos de ahí...
la casa de sus abuelos,
donde aprendió a sonreír.
Y su hija le pregunta
-"¿Con quién chateas mamá?"-
y Carito le responde:
-"Ombe pues con tu papá!"-

–“Y yo quiero volver al lugar donde nací,
y regresar a esa cuadra cerca al mar
y que sus manos me vuelvan a sentir
y que sus calles me vuelvan a encontrar."-

Y ver a la niña mas linda...
de toda la vecindad,
que ahora me manda un zumbido,
junto a un beso virtual...
que esta tarde en Barcelona,
a mi me sabe a libertad.

Guapa

Me ronda en la cabeza un disparate, tus ojos. Me da vuelta el cerebro, tu cintura. Se silencia mi mirada, tu sonrisa. Se me atrofian los sentidos, toda tú. Déjame creer que la historia aún no termina, déjame creer que no ha empezado todavía. Quédate tú y tus miedos y yo y mis mentiras, y yo y tu cultura y tú y mi arrogancia, y los dos y el silencio, y la soledad absoluta, en el espacio abierto. Es que me ronda en la cabeza un disparate, tu boca, un disparate delicioso, un espectáculo.

Reality go!

Cuando el man empezó nadie le paró bolas, cansados de las labores diarias y del dolor en el alma, su familia lo vio partir. La gente se enteró después... y yo los entiendo, a nosotros nadie nos dijo que existía Sandoná, pero existe, el profe Moncayo nos dio también, esa lección.

Y mataron a los diputados, seguramente mas o menos tan corruptos como los demás políticos del país, pero con familia, y con los mismos derechos de todos los humanos, los mataron estando privados de la libertad y por lo tanto, los mataron estando muertos. Pero ese día pocos les pararon bola, -“full barro”- dijeron mis amigos, pero la tragedia empezaría horas después, Colombia pierde 5 a 0 con Paraguay.

Y el man siguió conociendo gente, gastándose los pies, pensando en la nueva cara de su hijo, pensando que se hace camino al andar, tal vez nunca vio Furrest Gump, pero se fue uniendo uno que otro, todos cansados, mamados de la indiferencia, de las palabras repetidas, de las columnas, de los bloggs y de los noticieros, del desplazamiento, del hambre, de los guerrillos y los paracos.

El directivo mandó a llamar a su reportera estrella, le ofreció carro con aire acondicionado y microondas. Ese mismo día estaba junto al profesor y hubo full reality y full show sin pagar derechos a cadena extrajera. Historia, personaje, drama, lagrimas, alegría, objetivo, sobrenombre, slogan, consigna, personajes secundarios, bravo! el rating sube y todo es made in Colombia!
-“Manda un SMS con la palabra PROFE si crees que el Presidente Uribe debe atender a Moncayo...”-

Y el man siguió caminando, pensando en que el Man está vivo y que Colombia no está muerta. –“Manda un SMS con la palabra CANCI si crees que el Presidente Uribe debe darle la cancillería a Moncayo y quitársela a Araujo.”-

Y el man siguió haciendo lo que hacía a diario, educando a gente. Y la gente siguió haciendo lo de siempre, viendo la tele. Y Moncayo solo pidió un día del padre o de la madre o de lo que sea, pero con su hijo.
Y al mejor estilo de Factor X, la plaza se llenó de fans polarizados y llegó la gran final y los ganadores, como casi siempre, Caracol, RCN y las FARC. Y Uribe salió a recibirlo, mostrando su corazón grande de campaña, con su astucia para evadir responsabilidades, con su prepotencia natural de mandatario guerrero, con su perfidia para atraer cámaras, para montar show.

Y Moncayo y su valor y Moncayo y su rabia y Moncayo no pidió votos, ni fama, ni plata, y la gente en las casas, esperando que hiciera su aparición el pelao, pero el pelao no apareció.
Y yo... que en los últimos 9 años he terminado el colegio, he pagado para no ir al Ejército, he estudiado una carrera y un master, he vivido, he viajado, me he enamorado... y yo que estoy lejos y a veces no quisiera enterarme ni opinar, yo... con mis 23 ruedas, me imaginé en al selva desde los 14, y no me aguanté.

Este sitio

Shakira en Berlín, Celia Cruz en África, los Rolling Stone en Barcelona y Peter Manjarrés en Cienaga. El video que quieras, en una mismo buscador.
La mujer que besaste por primera vez en tu vida, la que viste una sola noche y la que algún día conocerás. El man que te robaba las papitas fritas en primaria, con el que jugabas súper triunf, con el que te diste trompá y no te acuerdas por qué y el que jugaba bola e trapo y no sabía perder. Todos en una misma página.
La que le gusta hacerlo con perros, la que prefiere una orgía con burros y la de 60 años que va pa esa con tres pelaos de 20.
La página de las FARC, la de los periodicos y noticieros, la de las AUC y la de la Casa del pobre Nariño, que nunca se imaginó que se pudiera llegar a tanto.
La música de mis amigos, los pensamientos de mis conocidos, con los comentarios de mis enemigos y con la falta de oficio de la mayoría. Todo a partir de una misma página.
En fin... ya hay tantas y tantas webs que yo quisiera que la mía fuese clara, organizada, y con alguna lógica, pero mas que lo intento cada vez la red tiene menos cara de red y menos lógica posible, por eso este blogg sigue pareciéndose mas a un rollo de papel higiénico, a una tira de butifarras o a una película de cine que a un sitio web.

Por eso, tratando de aportar a tu falta de tiempo, aquí van cinco que me gustaría leyeras antes de hacer clic en la equis de la esquina superior derecha.

1) Aqua, segunda parte.
2) Quien lo vive es quien lo goza.
3) Salvaje.
4) ¿Qué harías tu si en un país lejano te preguntaran por Colombia?
5) Un Sábado anormal.

Ah y como con el jugo de naranja, de ñapa... Ñ) No sé que título poner.

Otro recomendado musical.

Mi historia social es cartelera
todo un personaje de novela
de amor he sufrido lo imposible
pero ya encontré mi compañera
es una muchacha buena
que estudia psicología
con Freud va a arreglar la vida mía, sí
La invité a salir un día cualquiera
psicoanalizamos las estrellas
bebí de su mano el amor tibio
y besé su boca de Maicena
pero al besarla de pronto
alguien apagó la luna
dime vida mía qué te abruma a ti??
Me corre una calentura
la cabeza me da vueltas
se me aflojan las rodillas
se me cae la resistencia
y bailan en mi cabeza
lucecitas de colores
porque yo tengo una alergia
a tus besitos de amores
Ay, es que eso le da a cualquiera
el beso (d)e la ciguatera
una condena que llevo
por comer pesca(d)o de arena
se me aflojan los huesitos
de los pies a la cabeza
no hay antídoto en la tierra
ni en medio de las estrellas
ni un tesecito que cure
el beso e la ciguatera
Pero eso le da a cualquiera
el beso e la ciguatera
psicoanaliza mi pena
como freudiana, morena
un menea(d)ito que heredo
de alguna tribu e Nigeria
no hay antídoto en la tierra
ni en medio de las estrellas
ni un tesecito que cure
el beso e la ciguatera
[Improv.]
Oh, ey...Cuándo pasará, no sé
qué le voy a hacer (cora, cora, coro, coré)
quiero que tú me... coquito, quiero
para yo quererte
Quiero que tú me... coquito, quiero
para yo querete ¡Viene!...

Locu-torio. (Pa qué otro nombre)


Se va laura. El gordo tiene la barba en forma de candado, la cabeza un poco calva y la voz aguda, me pide un bono de cinco euros y se va en busca de sus novios, no se cuantos tiene pero son muchos, los contacta, les dice cosas sucias, se divierte viendo fotos de sus vergas erectas, luego les cuelga y se pone a ver las aventuras de la pequeña Lulú y de Heidi en Youtube.

Naomy tiene los ojos indios, como le gustan a Alfredo Gutiérrez y a mi, quisiera que me rescatara de este circo. Se esconde tras la pantalla de mi computador, se agacha, vuelve aparecer, mueve sus trenzas con picardía, pero la mamá la toma por su diminuta mano y se la lleva, quisiera decirle suegra pero tal vez me confunda con Michael Jackson, solo le pregunto su nombre y su edad, responde Noamy y me muestra 4 dedos. Laura volvió.

Sandra lleva tres horas y medio jugando solitario. El catalán de su lado juega parqués, responde un mail, ve un video de Madona y se ríe de algo que lee.Se va Laura. La señora peruana ronda los setenta, hace dieciséis años llegó y hace catorce vende pisos, no ha comprado el suyo y tampoco le interesa... –“son muy caros”- argumenta. Me pide que saque a la chica que está en cabina uno porque es la mas cómoda y quiere llamar de ahí. –“¿Cómo no le vas a hacer el favor a esta pobre vieja?”- dice.

Laura llega, otra vez se conecta y por fin se encuentra con Machupichu, nadie conoce su verdadero nombre, pero da igual, me pregunta que si esta noche si la puedo dejar sola para su cita privada, le pregunto si con el peruano y o con el ecuatoriano, me mira, se ríe y me responde: -No se, según tú, ¿dónde queda Machupichu?”-La de la cabina 3 grita histérica que la llamada no le sale, yo le cambio de operador, de cabina, ella sigue histérica yo le digo que espere unos minutos. Sigo en MSN, sigo en youtube, sigo enviando mails a empresas productoras, sigo buscando becas, convocatorias, tratando de entender el periódico y escribiendo este post. Laura se fue, no dijo adiós.

La peruana me pide que le abra su correo, que ella no entiende mucho de eso, me muestra su mail y su contraseña, le explico que no tiene nada, se pone nerviosa y entra a la cabina siete.

-“Sor Amalia? Sor Amalia?... Si si, soy yo desde España... páseme al padre Augusto por favor...”- Dice la boliviana –“Padre Augusto? Ay padre menos mal lo encuentro Padre, si yo se que allá es muy temprano pero yo lo llamo para confesarme”-

Llega Laura otra vez y tras de ella la rumana con sus curvas perfectas y su coquetería intacta. Yo me la quiero tragar en un suspiro, soy evidente y ella lo nota, se sonroja, sonríe y luego dice: me voy para Colombia a operarme, me voy a poner tetas y a hacer liposucción, allá cuesta mil euros y acá seis mil. –“voy en Febrero, con dos amigas!”- -“Vamos! le digo... pa Carnavales y luego te operas.”- Me imagino con ese mujerón y sus amigas llenos de maicena y con la botella de aguardiente en la mano... me imagino a Checo Acosta, a Sergio Vargas, al Joe Arroyo y yo con las rumanas al lado... buscando quilleritas para bailar.

A aguardiente olían los dos que llegaron, con acento de paisas y pasaporte boliviano hicieron un giro a Manizales para un nombre que tenían apuntado en un papel arrugado, dos mil quinientos eruos. Yo pensé en la finca cafetera pero puse cara de idiota. Juan Luis cantaba ojalá que llueva café yo adelanté y sonó buscando visa para un sueño.

A tiempo

15:56 y me siento a esperar que la luz salga del túnel y el tren arribe. El reloj dice que demorará al menos 04:04 y yo aprovecho para pensar en ella, la primera mujer a quien amé aunque el amor a esa edad no estuviera bien identificado (vaya uno a saber si ahora si). Ahora mismo, ella, en Miami, abre la nevera, saca un vaso de yogurt, se lo entrega a su hija de dos años como desayuno y se acuerda de mi, acaba de ver en su portátil que la agregué a facebook, me recuerda en el balcón, llamándola a gritos, contando hasta 30 para salir a buscarla, aprendiendo a besar en el callejón de los muertos, justo debajo... del palo de mangos. 15:57 y mi madre se alista para ir al trabajo, ya hizo gimnasia, desayunó, escucho la noticia de los 506 doctores en el Chocó y dejó a Mario en el trabajo. 15:59 y mi amiga rompe el capitulo tres de la radio novela en Timor del Este, a pesar de su actitud los chicos siguen embalados, hablando en su lengua, ella se hala los pelos y se queda con varios en la mano pero cambia la lagrima por sonrisa... desde la ventana ha visto volar una ballena. 16:00 y el puto metro nada que pasa, trato de relajarme un poco pero el cuerpo me arde como nunca, el morbo por encontrar una playa nudista me hizo caminar mas de la cuenta y tal vez aquí el sol no se ponga nunca vertical pero de que quema, quema. 04:53 pm, ni a mi portátil ni a mi nos gusta la hora militar, el MSN se conecta solo y un viejo amigo que vive en Bogotá, acompaña su nickname con un texto que dice: -“esta noche en Killa”- -“sabroso!” - Le escribo yo... -“sabroso tu allá”- me responde él.

in crescendo


Crecer implica dejar cosas.
Crecer significa tomar decisiones, riesgos, tener voluntad.
Crecer es creer en lo que uno es y en lo que puede llegar a ser.
Para crecer es necesario intentar, insistir y aprender a perder.

Hubo ideas inconcretas y como realizador de lo que no estaba seguro pasé a defender algo que ni yo mismo me creía del todo, por eso mi proyecto no pasó el pithcing y el grupo se desbarató como un castillo de naipes. No obstante, la amistad se mantuvo y la intención de hacer las cosas bien, también.

Así me integré a in crescendo, con la idea de aportar a algo que aún no terminaba de cuajar, con la idea de aprender a escuchar. Escuchar sonidos que inquietan, sonidos llenos de historia tocados por niños talentosos que reconfirman que no hay talento sin disciplina, de escuchar nuevamente las palabras de expertos a los que les llamaba la atención el proyecto, las palabras de una chica que parecía tener muchas películas en la cabeza, algunos temores y una claridad asombrosa sobre lo que no quería, de escuchar a otras a quienes nunca había escuchado y que tenían mucho que decir.

Así se dio todo y con trabajo, paciencia y errores reconfirmé que el chip se puede cambiar una y otra vez, que lo único que está realmente claro, es que falta todo por aprender, que nunca terminaremos.

Así se presentó in crescendo, demostrando que crecer es solo posible con perseverancia, con paciencia, con determinación, disfrutando de las cosas mínimas, sin perder la posibilidad de asombro, la inocencia y la capacidad de sonreír. Gracias Teresa, Clarissa, Vicenta, por esta linda oportunidad, de seguir creciendo.

http://increscendoc.blogspot.com/

Las vainas de Barceloca

Uno va caminando por Las Ramblas como siempre, mirando gente de distintos colores, escuchando sus distintas lenguas, se mete entonces por una calle estrecha del Barrio Gotico, camina sin rumbo, se pierde y misteriosamente vuelve a aparecer en las mismas y porpulares Ramblas.
Ahi, como siempre, todos alzan las cabezas, y en las manos tienen camaras de fotos y de video, se detienen, comentan, casi que se abrazan sin tocarse pero esta vez no fotografian a un artista callejero, es Woody Allen, rodando su ultimo film.

Doctor Ñame


Sé que te suena raro que te escriba yo, a mi también me suena raro y triste tener que hacerlo, puedo jurarte que si por mi fuera jamás te enviaría una carta.
Aunque que creo en la tolerancia, en la posibilidad de la comunicación y de la reflexión, esta claro que no se debe hablar con terroristas y yo no creo que exista algo mas terrorífico que pasar mas de 30 años en el Honorable Congreso de la Republica a punta de ladrillos y tejas de zinc.

No obstante estimado Ñame, o Mañe, o Mane o Name o como te llames, entenderás que si te escribo es porque lo amo y amor es así, irracional, sacrificado y a veces implica hasta la propia humillación... tal vez solo para llorar tranquilo, para morir en paz.

No se realmente por qué lo amo, tal vez porque en el aprendí a cantar un himno, a bailar la cumbia, a caminar buscando la sombra, a sacarle las espinas a la mojarra, a comer mangos lavados con manguera, porque me atrapó con sus cadillos y con sus atardeceres en Puerto.

Por eso te escribo, porque no se que mas hacer, le he hablado varias veces pero ya no me escucha, está desganado, resignado, no cree en nadie, esta como atornillado a tus pies, el poder de tu sexo no lo deja volver a creer, no se que lo que puede doler esa experiencia pero definitivamente lo marcaste. Tú que le enterraste el ñame hace tantos años y en silencio lo prostituiste, rifándolo entre tus colegas los honorables, sin siquiera importarte que fueran cachacos o paisas, que estuvieran armados o que usaran corbatas.

No entiendo aún, tubérculo humano, maldito e insípido engordado por las arterias de la miseria, cómo puedes tener el descaro de ahora pedir su mano, cuando todos sabemos que en cualquier esquina, de noche y de día has incendiado su rancho, sabiendo que ya no es el mismo niño de antes. Te aclaro que no tengo nada contra los maricas, solo contra los violadores.
No obstante te escribo, en estos absurdos intentos de esperanza, porque me atrevo a pensar que si fuiste capaz de sentarte en la misma silla de Escobar, hablar de futuro con Gaviria, hacerte el tonto con Samper, ratificar que la paz no era negocio con Pastrana y ahora tomarte fotos abrazado con Uribe, eres capaz de cualquier vaina, inclusive, hasta dejar hacerlo daño a mi Atlántico.

Noche de San Juan


Juana no entiende nada.

Por la cabeza del padre de Miquel pasa todo como en una película, la sonrisa de su hijo, de Jordi y de los demás, los bocatas sin terminar de preparar y hasta la música de Alejandro Sanz que sonaba de fondo. La madre de Miquel solo llora, llora desconsolada, rogándole a un Dios en el que nunca ha creído que le devuelva una esperanza que según los médicos, nunca se debe perder.

Juana no entiende nada, tampoco su madre, tampoco su padre, tampoco su abuelo, tampoco sus vecinos, tampoco su país, tampoco yo.

A Miquel le habían dicho en el colegio que la sangre era roja pero el nunca la había visto. Juanita aún no se había desarrollado pero la sangre había vivido cerca de ella desde que nació en Juanchaco, un caserío a 40 minutos en lancha, del puerto de Buenaventura.

Los médicos del Hospital Sant Pau intentan reconstruir los tejidos de la cara que Jordi por poco destruye con un petardo. Jordi es el mejor amigo de Miquel, nunca habría querido hacerle daño, el volador lo tiró a cualquier parte, mientras celebraba la tradicional noche de Sant Joan. Ni Miquel, ni sus padres, ni sus tíos, ni el propio Jordi, quien no ha dicho una sola palabra desde el suceso, creyeron posible recibir la llegada del verano en el hospital que Gahudí diseñó para Barcelona.

Para Buenaventura mandaron a Juanita en una lancha rápida que llegó muy tarde y allí se despidió de este mundo globalizado con el mismo olor a pólvora que Miquel guardaba en sus fosas nasales, pero además, con una esquirla de hierro clavado en el pulmón. Un pedazo de tractor retorcido por mentes aún más retorcidas que se disputan un corredor para la exportación al primer mundo, de cocaína colombiana.

Espejismo

Acomodo la camisa arrugada y me miro los ojos vanidosos, mis agujeros negros me hicieron sonreír, pero sobre todo recordar. Recordar mis ojos frente a mis ojos con solo 8 años, llenos de lagrimas por noticias que después entendería mejor.

Y fue así como entendí que este espejo de hoy no solo hablaba del yo de ahora sino que reflejaba el de antes, ese que a los 12 años se encerró frente a si mismo, para entender que las sensaciones mas placenteras de la vida eran gratis y no tenían nada que ver con el pecado, aunque en el colegio le hablaran hasta de pelos en las manos.

Así, como si estuviera a punto de morir, como en la proyección de mi película, me encontré con 15 llorando frente a mi mismo, al descubrir que lo unico que me gustaba de mi novia eran las tetas, y que aunque no era poco, no era suficiente y tocaba decidirse a dejarla… para salir a enamorarse.

Entonces pasaron los años y me encontré bajo el espejo y frente a mis ojos el reflejo de su espalda desnuda y entre mi pelo sus manos y entre nuestros sexos, el amor enredado. Luego me dieron ganas de partir el puto espejo cuando me dijo: ya no te quiero.

Mojo mis manos con perfume barato y las paso por el pecho con la firme ilusión de planchar la camisa, no lo logro y sin embargo la sonrisa se me convierte en carcajada; la cita de esta noche me recuerda que el reloj da vueltas para que nosotros aprendamos a disfrutar de nuestra propia belleza, antes de morir.

No sé que titulo poner.


-“Ni Perla sabia como encarrilar su vida ahora que tenía un hijo, ni yo sabía a donde me llevaba la serbia que conocí en media calle; Anabel no tenía ni idea de qué le hablaba Perla; Perla no sabía que hacer con su miedo; Libia no sabía que hacer con los remedios vencidos y se tomaba todo lo que encontraba; Tiburón no sabía quien era su dueño; el conde muerto ignoraba que lo habían desenterrado; Clementi no sabía donde estaba su hermano, si en la panza del guepardo o todavía huyendo despavorido…”-

Seguramente, Jorge Franco no sabe que yo leo su tercer libro en el metro de Barcelona, Barcelona no sabe que existe Barranquilla, Barranquilla no sabe pa donde se fue el progreso, la rubia de enfrente no sabe que museo visitar, la chinita de hace un rato no sabe donde toma la línea dos y tampoco lo sabe preguntar en Español, el africano de mi lado no sabe si es un sueño estar aquí, la cubana no sabe cuando volverá, la del bolso negro no sabe cuanto la desea el de las gafas oscuras, el de las gafas oscuras no sabe porque a veces piensa en su exmujer y tampoco sospecha, que el marica del ipod, se lo quiere comer.
Mi madre no sabe donde ando yo, mi jefe no sabe cuanta plata me sobro y yo no se, si se la quiero devolver.

-“Todas las mañanas uno se levanta sin saber nada, uno simplemente confía en que no haya cambiado lo esencial y que lo que duele y estorba haya desaparecido”- Me dijo Jorge y bajé del tren, como diría la canción… “hoy puede ser un gran día y mañana también”

Por la selección...


Mientras los primer mundistas salen a sus paseos de verano a cualquier lugar del planeta, se acerca la Copa America, y nuestro continente le da aún mas tiempo a las noticias del balón. Pegados aún mas al televisor los Latinoamreicanos le rogamos al mismo Dios que nos ha visto morir de hambre que nos regale al menos una alegría que nos haga recuperar la dignidad que creemos haber tenido.

Mientras tanto, Mario Vargas Llosa, de quien disfruté mucho las Travesuras de la niña mala, escribió el prólogo de El regreso de los Idiotas, un libro donde se explica por que estamos cada vez mas jodidos: -"Porque lo cierto es que a pesar de los casos exitosos de modernización que señala el ya conocido de Chile y el promisorio de El Salvador, así como los triunfos electorales de Uribe en Colombia, de Alan García en el Perú y de Calderón en México, lo cierto es que en buena parte de América Latina hay un claro retroceso de la democracia liberal y un retorno del populismo, incluso en su variante más cavernaria: la del estatismo y colectivismo comunistas."-

El libro ademas de a Chavez, Castro y Morales trata de idiotas a Ignacio Ramonet y a Noam Chomsky, entre otros... con lo cual yo decidí quedarme callado y prenderle esta vela a la Selección de muchachitos que van pa Venezuela ilusionados con darle alguna alegría a la patria... la pregunta es ¿cuánto tiempo durara prendida?

The Big Fish


Ayer chatié con un viejo amigo y hablando de todo un poco me dijo: -"no hace falta la que se fue, hace falta la que no ha llegado"-

Si lo dice ese man yo le creo, 235 aventuras, 18 novias y 3 esposas, entra las cuales, una es mi madre, avalan su experiencia en la materia.

Por si acaso...

Déjame con la mirada colgada en tus pupilas,
con la boca vaciada de mentiras.
Déjame tonto y devuélveme la alegría.
Déjame engañarte solo lo necesario,
déjame encontrarme... con lo que tu andas buscando,
déjame escucharte, mientras aprendo a estar callado.
Déjame rodearte el cuerpo con sonrisas,
déjame soñar con tus manos, tus caricias.
Déjame invitarte, a un café por la mañana
y mandarte un sms... en plena madrugada,
Déjame enamorado, de la idea de enamorarme
déjame escribirte, sin el susto de asustarte.
caminando para inscribirme... en el destino de tus palmas, déjame mirarte, cuando bailas sevillanas.

Las vainas de Barceloca


El barco de los locos fue una famosa película, pero además, es un proyecto de arte alternativo (como si algun arte no lo fuera), una aventura en toda la extensión del significado. Un riesgo que tomaron unos amigos artistas y amantes del teatro que van de puerto en puerto, por el mediterráneo, llevando cultura a las ciudades. En el barco crean, escriben, actúan, duermen, comen, hacen el amor y le demuestran al mundo que la locura es relativa. El otro día, caminando por el puerto, me senté frente a ellos y viendo el costo de la entrada al show que montan, entendí que ni de locos ni de bobos tienen mucho, mas bien, asumieron la vida como un viaje en el que el buen viento y la buena mar siempre existirán, mientras la fe sea suficiente.


Tocaba ir.




Llegue aturdido por el filo de las 4pm después de todo un dia en el metro de Barcelona. Entre diciendo: ¿aja familia? Y fue bueno por que por fin, alguien me respondió.
Emanuel se levanto del sillón y canto: “Oye que chocho bonito, oye que chocho bacano, el que tiene ella… en la falda…” Escuchar esa champeta a esa hora de la tarde a miles de kilómetros de distancia de Cartagena no era tan absurdo como saber que salía de la boca de un Argentino.
Gire la cabeza sin decir nada y vi a Rossana, mi amiga monteriana, que muerta de la risa seguía junto con Cristina, la catalana novia de Emanuel, viendo el video de El chocho en Youtube. Si! Reírme! ¿que mas podía hacer?

Pero si la tarde con mis nuevos compañeros de piso empezó loca, se pondría peor (o mejor) cuando al mendocino se le ocurrió decirme que fuéramos al estadio.

A las ocho llegamos a la parada de metro mas cercana al Camp Nou y un rato después, aun de dia, estábamos tres argentinos y yo en la puerta comprando las dos boletas que faltaban. Fue entonces cuando descubrimos que las dos que ya se habían comprado, correspondían a la tribuna de Argelia y fue entonces cuando el Argentino que quedaba sin boleta fue absolutamente enfático: “Noo boludo!! Ahora si estoy culiao, mis dos amigos en la barra de Argelia y yo en la de Argentina, con un puto colombiano que acabo de conocer.”

A mi por supuesto el comentario no me dio rabia sino risa, sobre todo, cuando un tipo bajito, gordito y con cara de paisa dice: “A ver pues mijo, venga le doy 10 euros por las dos parcero”

Saviola, Messi, Aimar, Crespo, Tevez, Zanetti, los Argentinos no tienen una si no varias grandes selecciones, asi que espero que me perdonen, pero estar ahí ratifica que para conocer la mayoria de las cosas tienes que vivirlas… sobre todo en lo cultural.
Contra Argelia no la vieron tan fácil y cantaron, brincaron, sufrieron y rieron como cualquier hinchada. El amistoso estuvo divertido, 4 – 3 y me sirvió para corroborar que los latinoamericanos somos demasiado parecidos y que el fútbol nos apasiona, particularmente, porque es uno de los pocos fenómenos sociales que nos ha dado identidad, que nos ha permitido sentirnos orgullosos de lo que somos y son los futbolistas nuestros únicos héroes. O ustedes creen que todos los colombianos tenían claro donde quedaba Cúcuta, antes de la Copa?

Al dejar las gradas, me invadió una tristeza que no entendía muy bien al principio, pensé que era decepción porque el Nou Camp se ve mas bonito en televisión, pero poco tiempo después entendí que lo que me hacia falta era el olor a meao cuando bajas las escaleras del Metropolitano, el cielo despejado de la noche currambera, la brisa que corre por la Circunvalar, la mirada perdida desde la ventana en el cruce de Juan Mina, la voz de Villazon coreada a todo pulmón, la lata de Águila, el escándalo de afuera, aquel olor a butifarra y a maicena… en fin, ese cojeculo que se forma siempre en esa ciudad mediocre, que yo amo con intensidad.

Para bailar...


El primer guión de “Para bailar se necesitan dos” lo leí frente a la pantalla de mi computador, hace varios años en el insoportable bochorno de mi ciudad natal. Esa vez, el mail se lo respondí a Juan Pablo con la seguridad del convencido, ese que solo responde con una frase. “Ojalá solo para bailar fuesen necesario dos”

Pero el tiempo pasa y uno aprende, como en aquel poema, uno aprende que para hacer cine se necesitan mucho mas que dos, uno aprende que la labor es titánica pero que la vida es cortica y uno crece, y entiende, que es mejor bailar solo... que con alguien que no te pilla el paso.
De Salsa 8, pasamos a la Plaza del Rey de la Catedral de Barcelona, a donde, según los guías turísticos, llegó Colon hace mas de cinco siglos, cargado de indígenas latinoamericanos.
Ahí estábamos nosotros, como para la foto de Pelaos en el Heraldo, Guillo Trujillo, Alejo Castillo, Ana Cecilia, Fruco y sus tesos y yo, poniendo el granito de arena pa convertir en película, la coreografía que Juancho adaptó a esta ciudad de la que todos estamos un poco enamorados.

Y uno confirma entonces, que la vida es de compromisos, que el no arriesga un huevo no gana un pollo, que la amistad es una de las formas mas concretas del amor... y uno confirma, que lo que queremos contar, son historias nuestras, con mucha salsa, sabor y dolor.

Confirmas que necesitas comunicarte, que el cine es muy caro y muy mágico, confirmas que a todos nos falta mucho por aprender, que nunca terminaremos.
Un suspiro entonces y confirmas que has tomado decisiones correctas, que el que no puede o no sabe bailar, le hace falta algo, aprendes y confirmas... que la vida no tiene plan de rodaje o que en cualquier caso, se puede replantear una y otra vez.

Confirmas que no es necesario tener claro el rumbo, si llevas el paso infinito del caminante y no te detienes... ni en el camino, ni en el amor.

Ahora lo entiendo mejor...

Del caribe aflora
Bella, encantadora
Con mar y rio
Una gran sociedad

Barranquilla hermosa
Yo te canto ahora
Con gratitud y amor
del cantor al pueblo que adora
A la nobleza y sentir
De su gente acojedora
A MI PATRIA CHIQUITA QUE ME APOYÓ

blablabla blebleble blobloblo
blablabla blebleble blobloblo

...coje mi resolución
Que lo sepa todo el mundo
que en Barranquilla me quedo

blablabla blebleble blobloblo
blablabla blebleble blobloblo

En Barranquilla me quedo
en tierra firme me quedo
puerta de oro y de la salsa
PAN ME DIO QUE YO LE PEGO
Y SI A MI ME MENTEN PRESO
BARRANQUILLA A MI ME SACA... tu ves?
En Barranquilla me quedo
me quedo a gozar
EN BARAQUILLA ME QUEDO SABROSO Y NA MAS...

De España a Portugal


A veces uno se enloquece y entonces cree que todo el planeta debe enloquecerse con uno, a veces uno se cuadricula y entonces cree que todas las fotos deben quedar del mismo tamaño y que todo el mundo debería opinar, y no!

Un blogg al igual que la vida, debe estar tan equilibrado que le permita espacio al desequilibrio... por eso al viaje que publico a continuacion le faltan fotos, le sobra y le faltan historias, cosas que me guardo y cosas que se me olvidaron, imagenes en el orden equivocado y en el tamaño no deseado, pero como la vida misma, el orden de los factores...

exactamente, no eras tan malo en matemáticas despues de todo!

Día uno


Francesca llego con una maleta en la espalda que triplicaba el tamaño de la mía. ¿Que vamos a hacer? Así son las mujeres en Colombia, Italia y el resto del planeta.
Quince minutos después tomaríamos el primer transporte, un tren directo al sitio donde nos subiríamos al segundo, un avión de sillas chicas, donde nada de comer esta incluido ni cuesta menos de 4 euros.

El camino que emprendíamos era el famoso Camino a Santiago de Compostela, que aunque nada tenia que ver con el increíble esfuerzo que miles de peregrinos de todo el mundo hacen desde distintas partes de España, Francia, Italia o Alemania, si seria para mí, una experiencia maravillosa.

Un bus era el tercer transporte que tomábamos y acompañados de un par de gigantes cervezas servidas en vasos plásticos de Coca Cola, llegamos en la tarde al centro de la mítica ciudad.

Después de dejar las cosas en un Hostal donde nos atendió una señora más buena gente que sorda y de probar degustaciones de la famosa Torta de Santiago en dos sitios exactamente igual de caros, caminamos hasta la famosa Catedral. Luego de conocer al encapuchado Jazzman y su amigo cubano, entramos a la sorprenderte iglesia.
Cuenta la leyenda cristiana que en esas tierras gallegas fue a morir Santiago, el apóstol de Jesús y sobre su tumba se puso la primera piedra. Causa admiración pensar la fortaleza del hombre cuando tiene fe o cuando tiene hambre y le pagan por construir algo, causa admiración como a pesar de todo, se pueden organizar proyectos como la iglesia, tal vez, se me ocurre a mi, la organización humana mas antigua de la historia… algo de mágico debe haber, no? – la magia del billete dirían algunos...
Francesca empezó a conocer sus particulares personajes y luego de comerme una hamburguesa de quince centímetros de diámetro, nos fuimos a dormir. Aunque no parezca, el ritmo de Barcelona te agota, no te deja frenar, así que nuestra siesta duró 13 horas.

Día dos






Aunque parezca que me invento lo que escribo, desayunamos en una panadería atendida por una chica de Barrancabermeja y caminamos rumbo al Parque de la Alameda, el buen verde y la buena vista como para pensar sobre lo que se quiere y lo que no se quiere pensar. Fanali colocó la flauta con la esperanza de que algún turista despistado le dejara monedas, pero yo fui el único que me animé y finalmente el único que se nos acercó, fue un tipo en un tractor corta-césped que con su peculiar ruido, nos ahuyentó del lugar.

Sopa de mariscos, pescado, pan y vino almorzamos mientras hablábamos del futuro y disfrutábamos del presente, luego mi compañera de viaje se acostó a leer y yo me fui a conocer la ciudad, en la noche nos esperaba el concierto de los músicos que habíamos conocido en al calle, el día anterior.
Llegamos tarde como siempre pero como siempre terminamos en la primera banca, frente a nosotros 4 músicos increíbles, 3 de ellos de la lejana Latinoamérica nos deleitaron con la magia del jazz. El concierto gratis estuvo tan bueno que la noche ya podía acostarse contenta, sin embargo había que cumplir y tomarse mas de una cerveza en los bares del centro. A las 2am un viejo loco apagó la música, bajó la persiana, barrió nuestros zapatos, y nos mandó a dormir.

Día tres. (¡el mas absurdo!)






Cuando nos despertamos no imaginamos todo lo que nos traería el día. Un bus nos llevó a la terminal, para tomar otro que durante cuatro horas atravesó Galicia y la frontera inexistente entre dos países unidos políticamente por la conveniencia, pero distintos hasta en el idioma. El bus se detuvo y aproveché para comer algo y decir “obrigado” por primera vez, de ahí en adelante lo repetiría muchas veces, pues nos trataron como dirían en España, de puta madre.

Eran las 2pm aproximadamente cuando llegamos a Porto, nos bajamos en cualquier parte y caminamos para donde nos dijeron que camináramos, la conclusión fue perdernos por una hora hasta que encontramos una italiana, que al igual que Francesca hablaba mejor su lengua nativa que el improvisado portugués, el pequeño problema es que preguntábamos la manera de tomar un bus a la Riviera, pensando como siempre, en nuestro maltratado bolsillo. Solo entendimos una hora después de esperar el maldito bus con maletas y calor, que el taxi no nos costaría mas de 2.50 euros, lo que vale la mínima carrera en Barcelona o lo que valdrían los dos pasajes en el bus tanto buscábamos.

Un par de minutos mas tarde, mi tercera cerveza y la buena vista compensaron la espera, músicos y mujeres lindas pasaban por mi lado recordándome los síntomas de la felicidad, luego una sangría, mas cervezas y mas músicos, esta vez batucada brasileña. Todos cantábamos las canciones desconocidas como queriendo gritarle al mundo que todos nos merecemos la oportunidad de estar contentos, de salir, de conocer.

Con una sexta o séptima cerveza en al cabeza y la maleta de hippie profesional de Francesca en mis hombros, compramos dos botellas del famoso y delicioso vino de Porto para minutos después detener en el camino otro de esos personajes Franchescogóricos. Se trata de una extraña especie humana absolutamente noble y chiflada que mi amiga Romana, de decendencia croata, le da por encontrar cada cierto tiempo, para hacer del viaje y de la vida una experiencia impredecible.

Esta chica con una pierna coja, la mirada perdida y una maleta de rueditas, nos acompañó durante mas de media hora por todas las calles de Porto y mostrándonos la ciudad nos llevó justo hasta el bus que cinco minutos después saldría rumbo a Lisboa.

Eran las 8 pm cuando salimos de Porto y las 1130pm cuando llegamos a la capital, sin tener la mas mínima idea de donde dormiríamos. Llamamos a los amigos de Francesca pero aún no habían aprendido español desde la ultima vez que ella los había visto, hacía mas de 3 años, asi que ni ellos nos entendieron ni nosotros les entendimos y fuimos directo al Barrio Alto donde está gran parte de la movida... digamos, cultural-alternativa de la ciudad.

Deambulábamos por las calles miniaturas empedradas, entre personajes de toda clase y casas donde la única pintura es la del graffiti. Fue entonces cuando Fra seleccionó a nuestro nuevo guía, el inolvidable Ghost Dog (para mas referencias sobre el bautizo del personaje, remítase a la película Ghost Dog: The Way of the Samurai) y ahí empezó una nueva aventura, casi a la una de la mañana, cuando ya el día debía estar acabado.

Nuestro nuevo amigo, según él, Danés de padres Nigerianos, en un extraño ingles, nos dio un numero de una pensión y se ofreció a darnos hospedaje por 10 euros en la sala de su casa, en caso de que la pensión estuviese llena. 40 minutos mas tarde, sin entender muy bien por qué, estábamos poniéndole sábanas a unas colchonetas, en una sala inmensa con sofás desvencijados acompañados por medias y ropa de todas las tallas colgada sobre cuerdas como en el patio de una casa de Sabanalarga.

Cuando descubrimos que el baño no tenía agua, que la cocina no tenía luz y que la puerta a la calle no cerraba bien, ya le habíamos dado la plata y llegado a la conclusión que estábamos lo suficientemente cansados como para tomarnos un par de cervezas y dormir como fuera... hasta que saliera el sol. Le pregunté a Ghost Dog en que trabajaba y me dijo que era outsourcing de un negocio excelente pero que me lo comentaría afuera, tomándonos algo.

No teníamos claro si el man era un traficante de droga, un asesino en serie o un pobre tipo que cansado de este mundo materialista y sin vergüenza, se había decidido simplemente, por dedicarse a vivir.

El caso es que tal como lo prometió, en el mismo bar donde lo conocimos, minutos mas tarde nos estaba contando a que se dedicaba: -“Documentary Producer”-.

Una risa tonta nos embargo y le preguntamos una y otra vez lo mismo, como queriendo despertar del absurdo sueño, pero nuestro amigo insistió y para demostrarnos que decía la verdad, abrió su maleta rota por todos lados. Sacó dos carpetas, una verde y una café y de la verde 5 hojas con guiones arrugados y una especie de postal con, según él, la propuesta visual del documental. La foto, que mas parecía una publicidad colombiana de los 70´s, tenía un mundo con una mariposa encima y una tarjeta prepago que decía “Call Portugal” - Si no entienden nada de lo que les cuento, no se preocupen que yo tampoco lo entendía ni lo entiendo aún, la película de Jim Jarmush, frente a esta realidad, era una tontería que ratificaba la posibilidad de hacer documentales.

Horas mas tarde caminábamos por las calles de Barrio Alto y todos nos miraban como si anidáramos con el loco del pueblo, entramos con el extraño individuo a una fiesta donde besé a una brasilera que prefirió quedarse con su “enamorado” y luego a varios bares mas, antes de volver a “casa” y acostarnos en las improvisadas camas.
Ghost luego de regalarnos pasta de diente y agua, nos invitó a ver televisión a su habitación, cosa que obviamente no hicimos y una vez echados bajo las cuerdas que colgaban medias de desconocidos, escuchamos los gemidos de la película porno que puso en la habitación que teníamos al lado.... El sol salió acompañado por gritos de una pareja que paliaban por dinero en otra habitación cercana y nosotros salimos sin reconocer muy bien en donde diablos habíamos estado.


Día cuarto






Después de encontrar un hostal decente y pegarnos una buena ducha, salimos en busca de una Lisboa menos absurda y la encontramos entre turistas, músicos de la calle, castillos ancestrales, vistas panorámicas impresionantes, calles estrechas donde viejos y chicos jugaban a la pelota y tiendas en las que junto a postales vendían paletas con sabor a café de Colombia.

Como nada podía ser demasiado normal, comimos comida de Senegal, (no me pregunten el nombre ni el sabor) donde una señora que cocinaba borracha porque celebraba el día de la madre sin sus hijos y quien después de un abrazo de Francesca, nos regaló un trago que me quemó la garganta y unos camarones con cara de langostinos.

La noche nos alcanzó en un mirador que parecía incrustado en las 60’s con personajes disfrazados de piratas, africanos tocando tambor en el medio de la plaza, perros de todos los tamaños, un bebé hiperactivo, mujeres lindas con ropas viejas y mas de un loco haciendo malabares. El común denominador, como siempre, la cerveza fría.
Hey Shakiro! Me gritó una loca a la que la noche anterior le dije que era colombiano. Luego llegaron los amigos de Francesca, con los que a pesar del problema de idiomas, después de la cuarta llamada por fin nos habíamos entendido y nos invitaron a una casa de familia–asociación cultural–restaurante, donde había otro concierto de una música brasilera tan pegajosa, que yo bailé como salsa ante la mirada incrédula de los asistentes.


Día cinco






Pagamos la pensión y fuimos a almorzar donde nuestros nuevos amigos, uno de ellos, aunque no me crean, documentalista de verdad, quien hace un proyecto con músicos artesanales en el norte de Portugal, comimos espagueti en una casa de paredes escritas por todas las manos que la han habitado o visitado y al final de la tarde, tomamos Ginginha, una especie de vino típico que si fuera Quillero sería de corozo y la copa valdría mil barras y no un euro. Me tome tres, sin pensar y tomamos el bus hacia el aeropuerto.

Desde el avión, vi en toda su extensión, el puente mas grande de Europa (8km) y en la en la salida del aeropuerto de Barcelona, junto a una escultura de Fernando Botero, la italiana y yo nos dimos un abrazo que no tiene explicación pero que significa mucho mas que 108 horas, de extrema convivencia.

A la final lo mismo de la vez pasada, 250 euros menos y la firme intención de seguir viajando...




Me encanta el primer mundo.


Por las autopistas de ocho carriles, por los edificios de ventanales impecables.
Me encanta el primer mundo porque las chicas que limpian las calles usan cremas faciales en la noche y porque en los periódicos de aquí, no hay muertos en masa y cuando los hay, pertenecen a sitios súper lejanos, súper extraños y diferentes, algo así como Africa o Suramerica....

Me encanta el primer mundo porque a los homofobicos les toca morderse el codo. Me encanta el primer mundo porque la apariencia es tan importante como poco importante, porque los racistas lo disimulan muy bien. Me encanta el primer mundo porque te da la distancia para mirar el resto del planeta por encima del hombro. Me encanta el primer mundo por todos sus miedos y su cobardía, me encanta porque nunca aprendió a reír, nunca ha tenido tiempo para eso. Me encanta el primer mundo y su necesidad de sacar a pasear la soledad y los malos recuerdos, me encanta por su inocencia que se convierte en ignorancia.

Me encanta el primer mundo con sus museos donde los críticos crean y los artistas critican. Me encantan sus grandes problemas, me encantan sus perros costosos, sus amplios andenes y sus apartamentos miniatura. Me encanta el primer mundo cuando se entera que soy colombiano y abre los ojos como pidiéndome cocaína, me encanta, me encanta!
Me encanta el primer mundo, cuando se organiza frente a la embajada de Canadá a protestar por la caza de focas, me encanta, sobre todo, cuando se toma fotos a sí mismo.

¿Algun comentario?


Ganas de reir y de llorar, de explicarle al mundo que las cosas no son como parecen. Decirles para decirnos que somos mas los buenos... pero por todos lados se desparrama, como la sangre, las dudas.
Lo que si podemos decir sin miedo a equivocarnos, es que somos contradictorios y especiales... que hemos sufrido tanto que quisieramos hacer algo pero no sabemos qué, ni cómo, porque la esperanza se nos agota y el fusil sigue con balas, disparando contra otros fusiles similares, impulsados por al codicia y la ambicion, supuestamente, defendiento la misma bandera. La foto corresponde a un grupo vallenato del Bloque Caribe de las FARC.

Al Borne de la realidad.

La noche te trae sorpresas, sorpresas te trae la noche, hay Dios.
Las luces del Borne se prendieron y yo me senté a ver la vida pasar, y paso.
Paso y se sentó a mi lado, hablamos en el español que nos une para poder emprender el viaje.
Estudiamos en Suecia y tocamos el tambor en Malí, para entender que lo que buscamos lejos, no estaba allí, y que igual que la mamá de la negra grande, había que tener los hijos frente al mar del Caribe.
Por ahora, teníamos que prepararnos y como no hay revolución sin amor ni amor sin revolución, nos metimos en mi playa de resortes y viendo el cielo estrellado de humedad y cal, practicamos nuestras futuras noches en Taganga.
Golpes, mordiscos, celos, deseo, placer. Rabia con la vida por encontrarnos ahora, agradecimiento con la vida por enredarnos la cotidianidad.
Tantas cosas por descubrir y solo cuatro palabras para decir: -“¡vos sos mas linda!”-

Un Quillero en la nevera.


-“Yo te digo la capital de tres países del mundo y tu tres capitales de América Latina, si yo gano, tu me compras un Bon Ice y si tu ganas... te lo regalo”-

Cuatro meses después y a mas de mil kilómetros de distancia, estoy bajando por la estrecha calle que separa el Planetario Distrital de la Plaza de Toros de Bogotá cuando a la distancia escucho un grito por parte de un personaje vestido de azul que sujeta por el cuello una nevera con cuerpo de pingüino.
-“Hey Juniorista!”- me grita!

Me reí y saque pecho con ilusión, sintiéndome mas barranquillero que nunca. “Yo te digo la capital de tres países del mundo y tu tres capitales de América Latina, si yo gano, tu me compras un Bon Ice y si tu ganas... te lo regalo”- Me resistí a pensar que Bon Ice promoviera la geografía con el objetivo de vender su producto y el acento caribe del personaje no me dejo duda que se trataba del mismo man.
-“La vez pasada te pregunte por la capital de Burkina Faso, de Irlanda y de Emiratos Árabes y no se si me jodiste, porque yo tampoco me las se... tu me preguntaste por Paraguay, Panamá y cuando pensé que ganaría... me preguntaste la de Aruba”- El tipo no decía nada pero me miraba con la ingenuidad del mamador de gallo natural, esa que brota por los poros de la gente buena.
–“Lo que no entiendo es ¿qué carajo haces aquí?”- Le pregunté antes que dijera nada.
-“Pa’ que veas mi llave... la vaina en Barranquilla está tan jodida, que toca venirse a vender hielo a la nevera!”-

Me puse la mano en el pecho, justo donde estaba el escudo del Júnior, -“pero fresco, que hoy ganamos compadre...” a lo que respondió, -“Oranjestad”- Y como se dio cuenta que no entendí, agregó: -“no es mentira... esa el la capital de Aruba”-
Di media vuelta, desabroche la chaqueta y baje rápido las escalinatas como queriendo que toda Bogotá recordara lo que poco le importaba, Júnior VS River Plate en Barranquilla.

Eran algo así como las 7:40pm y mientras mi alma se desplazaba al estadio Metropolitano, entre música del Joe y la champeta proveniente de los picós en las aceras de la avenida Circunvalar, mis manos se agarraban de los barrotes oxidados del bus que en plena 7ma, estaba a reventar de cachacos y otros andinos parecidos. Todo el mundo permanecía sujetado por la inercia de la cotidianidad, la vida ahí adentro, apretujada de malos olores, temores y bolsillos vacíos, parecía estar conforme, o al menos resignada a permanecer en silencio.

Unos 45 minutos mas tarde, cuando mis amigos debían estar buscando un espacio para sentarse en un estadio al que oficialmente le caben 56.000 espectadores pero al que le meten sin ningún problema 75.000, yo aún estaba caminando por la 13, entre correas de cuero, zapatos puma, afiches de Millos, DVD piratas e invitaciones a conocer colegialas que por 20mil pesos hacen lo que les pidas. No había tiempo para pensar, para leer, ni para escuchar, lograr pasar por entre el mar de personajes y cemento capitalino era lo único importante, pues en cualquier momento el partido empezaría.

El bar-restaurante-casa de mis amigos músicos mantenía la puerta abierta y un letrero que decía: esta noche “Júnior Tu Papá, contra el pobre River”
Casi 15 minutos mas tarde, Marcelo Salas solo había tocado una vez el balón, River no había llegado a nuestra área y ya yo pedía la segunda Águila. En el minuto 23, “el Torito” Martín Arzuaga, se preparaba a disparar un tiro libre.. y un -“dele Arzuaga, dele hermano!” - me hizo caer en cuenta que en el bar no solo habían costeños. Encontré entonces a rolos, caleños, paisas y hasta pastusos, unos tomando Pilsen, otros Costeña, pero todos haciendo fuerza por un equipo de guerreros del Caribes, todos en una misma ciudad, todos con el sueño de aportarle, al mismo país.

Acaba la primera parte sin goles, el noticiero del entretiempo anuncia que Maradona se quedará 10 días mas en Cartagena para recuperarse, minutos mas tarde parecía que el estadio mas grande de Colombia caería al suelo cuando Omar Pérez le hace un globito a Constanzo, pero Zapata saca la pelota de la raya. Júnior Hace un gran partido, contra uno de los equipos mas importantes del continente. Juegan de tu a tu pero ninguno logra finalizar y parece que la cosa quedaría en tablas. Pero como el Júnior, el River, el Fútbol, los argentinos y los colombianos somos como somos, en el minuto 90, un penal para los gauchos se convierte en el primer gol y en el minuto 95, uno que pocas veces existe, anotan el segundo, para poder sentenciar la victoria, o mejor, la derrota.

Costeños, cachacos, paisas, caleños y pastusos lo lamentamos, Bogotá se puso mas gris, mas fría, mas silenciosa, mas inhóspita. Uno de los anfitriones tomó el micrófono y dijo: -“lo siento pero toca decir una de nuestras frases preferidas”- Yo imaginé la de Maturana pero lo que escuchamos fue: -“jugamos como nunca y perdimos como siempre... sin embargo yo compre 4 canastas de Águila que ni pal putas me van a dejar ahí... así que suene la música nojoda!”-

La batería, el bajo y la guitarra eléctrica empezaron a sonar para que a 2.600 metros de altura no quedara dura que Barranquilla no es necesariamente sinónimo de Vallenato y que Bogotá no seria posible si mas de 7 millones de colombianos no pisaran sobre el mismo asfalto... todos cantabamos...

“Mar,
lo que inspira es el sol
de nuestra Curramba
haz,
de tu vida amor y paz
en las payas del alma...”