Doctor Ñame


Sé que te suena raro que te escriba yo, a mi también me suena raro y triste tener que hacerlo, puedo jurarte que si por mi fuera jamás te enviaría una carta.
Aunque que creo en la tolerancia, en la posibilidad de la comunicación y de la reflexión, esta claro que no se debe hablar con terroristas y yo no creo que exista algo mas terrorífico que pasar mas de 30 años en el Honorable Congreso de la Republica a punta de ladrillos y tejas de zinc.

No obstante estimado Ñame, o Mañe, o Mane o Name o como te llames, entenderás que si te escribo es porque lo amo y amor es así, irracional, sacrificado y a veces implica hasta la propia humillación... tal vez solo para llorar tranquilo, para morir en paz.

No se realmente por qué lo amo, tal vez porque en el aprendí a cantar un himno, a bailar la cumbia, a caminar buscando la sombra, a sacarle las espinas a la mojarra, a comer mangos lavados con manguera, porque me atrapó con sus cadillos y con sus atardeceres en Puerto.

Por eso te escribo, porque no se que mas hacer, le he hablado varias veces pero ya no me escucha, está desganado, resignado, no cree en nadie, esta como atornillado a tus pies, el poder de tu sexo no lo deja volver a creer, no se que lo que puede doler esa experiencia pero definitivamente lo marcaste. Tú que le enterraste el ñame hace tantos años y en silencio lo prostituiste, rifándolo entre tus colegas los honorables, sin siquiera importarte que fueran cachacos o paisas, que estuvieran armados o que usaran corbatas.

No entiendo aún, tubérculo humano, maldito e insípido engordado por las arterias de la miseria, cómo puedes tener el descaro de ahora pedir su mano, cuando todos sabemos que en cualquier esquina, de noche y de día has incendiado su rancho, sabiendo que ya no es el mismo niño de antes. Te aclaro que no tengo nada contra los maricas, solo contra los violadores.
No obstante te escribo, en estos absurdos intentos de esperanza, porque me atrevo a pensar que si fuiste capaz de sentarte en la misma silla de Escobar, hablar de futuro con Gaviria, hacerte el tonto con Samper, ratificar que la paz no era negocio con Pastrana y ahora tomarte fotos abrazado con Uribe, eres capaz de cualquier vaina, inclusive, hasta dejar hacerlo daño a mi Atlántico.

3 comments:

PINGUIS...escribiendo desde... said...

ya me estaba pareciendo una eternidad desde tu ultimo post.....

°•°LC°•° said...

estee... no entendi! jejej
es un poco discolo para mi!

Anonymous said...

Solo un costeño k ha tenido que crecer durante 23 años con un tuberculo, podria entender un comentario como este.. que es la cruda realidad, de porque nuestro Atlantico es lo que es, y no lo que debio ser.

Te la vacilaste amigo mio.....