Buritaca 200, una familia musical en construcción.


-"Comentar recitales de música es difícil como ejercicio de redacción porque se suelen reiterar los adjetivos"- Me dijo un investigador, columnista, músico y productor de televisión con mucha experiencia en la materia.

Buritaca 200 es una banda musical, alimentada por el vídeo, el teatro y la danza. Es el deseo colectivo de mantener viva una costumbre, un origen, una expresión y un sentimiento hacia una música que ha existido durante siglos en Colombia. Comenzó, entonces, como una agrupación-taller dedicada a estudiar la tradición oral y musical del Caribe colombiano, una manera de ser que encuentra una respuesta siempre alegre, fiestera y esperanzadora a sus realidades, a sus problemáticas y a sus vidas.

Los integrantes de Buritaca 200 son en su mayoría, colombianos residentes en Barcelona. Mujeres y hombres provenientes de disciplinas tan distintas como el rock, el rap y el jazz pero que han iniciado por medio del tambor, un viaje hacia el folklore afro-colombiano. Un viaje en el que no solo han aprendido sobre música sino sobre ellos mismos, sobre lo que son.

-"Colombia es una dicotomía"- asegura Paola, -cantante de la banda- y hablando con los demás integrantes, entiendes que esta gente no niega la difícil realidad de su pueblo y que sus canciones están llenas de crítica y sensibilidad, pero que por encima de eso, Buritaca es una propuesta alegre, más que un intento por reivindicar los sonidos de sus ancestros, es un empeño por descubrir en ellos, una manera propia de expresar sus vidas hoy. Así, sin banderas ni escudos, sus canciones reflejan las preocupaciones por la situación económica y ecológica mundial, pero también sus paseos por el Raval, sus vidas como inmigrantes, sus recuerdos, sus anhelos y sus nuevas percepciones sobre sus propias identidades.

Buritaca me permitió entrar a su espacio, un ensayadero donde se montan las piezas musicales. La primera sensación al estar ahí ha sido la de visitar una escuela, un taller donde se aprende, donde se construye, pero sobre todo donde se comparte. -"Bienvenido, esta es tu casa"- me dijo Jose. 

"¿Cómo no sentirme en casa?" -me pregunté yo, si al entrar me encuentro con una gaita y un tambor, unas maracas, muchas sonrisas, un derroche de energía positiva y una botella de ron en una esquina. Escucharlos ensayar fue reconocer el vacile efectivo con el que yo también crecí, se trata de música popular y moderna, de historias campesinas tradicionales, pero también de sueños, de amor, de la rabia, las frustraciones y la velocidad cotidiana de Barcelona. Compartir unas horas con ellos fue entender que Buritaca es cumbia, fandango, bullerengue, mapalé, porro y champeta, pero también es hip hop, rap, reggae, salsa y rock and roll, una de esas fusiones que no deberían clasificarse ni siquiera como fusión. Una evidencia de que Totó la Momposina, Petrona Martínez, Lucho Bermúdez y el Joe Arroyo, tienen mucho que ver con Calle 13, Rubén Blades, Café Tacuba y Santana.

De repente alguien se equivoca, todos se dan cuenta pero nadie se molesta, la comunicación se corta por un instante. Hay un concierto al día siguiente y quieren que todo esté perfecto, se ponen un tanto nerviosos y se toman un trago de ron, me ofrecen uno a mi y no me queda otra, tengo que ser solidario con la causa.

El bar se ha quedado pequeño, muy pequeño, la convocatoria ha sido todo un éxito. Imágenes del caribe colombiano se mezclan con las del resto del mundo. Las luces empiezan a bailar dándole la bienvenida a la banda y los cueros del tambor llaman a la seducción entre los presentes. Las caderas de las mujeres europeas no se resisten al poder sublime de la gaita y yo siento en la voz de esta banda, la de mi familia, la de la tierra, la de la casa.

-"Cuando vine de mi tierra ninguna gracia tenía... me vine a ver si cambiaba tristeza por alegría. Dejame ver, detrás de la puerta, dejame ver, qué hay al otro lao?"- dice la primera canción.

-"Comentar recitales de música es difícil como ejercicio de redacción porque se suelen reiterar los adjetivos"- recuerdo aquella frase pero no me importa pecar, -"No pienses, ven a bailá, Si sientes vamo a gozá"- me dijo Buritaca y yo obedecí. 

Y es que es difícil, muy difícil, escribir correctamente cuando las piernas se mueven solas y el corazón palpita con tanta fuerza, cuando ves la tambora sudando y sientes el pregón rodar por tus venas. Es que es difícil, muy difícil ser objetivos cuando la piel se eriza, el alma  se alborota y se te olvida hasta la crisis económica. 

Ahí ya no puedes pensar en los adjetivos calificativos, los explicativos o los determinantes, solo en la brisa de la playa, en la cara de la luna y en esa canción que ahora te dice: -"Derrámate en el alma de la gente a la que amas, Y en la memoria de mi pueblo que te canta, Eres magia, fuego universal... Deja que te arrastre broder, Que el amor es bailar..."-

http://www.myspace.com/buritaca

6 comments:

Jess Blue said...

Era una noche de frio y buscando el calor...mi amor me crucé contigo. Tus ojos apuntaron hacia mí y como dos flechas atravesaron mi razón.
Me vi bebiendo de tu perfume de hoja seca y hierba mojada: otoño que se consumó... No hacían falta palabras pa'saber lo que dictaba nuestra emoción....

¡Oye qué bonito suena la cumbia, cuando la bailas, mi amor!

¡Oye qué bonito suena el tambor, cuando late el corazón..!

Como la locura que no tiene cura (será) mi boca encuentra la tuya (y se va)...ya no hay remedio qué va, qué va.

En medio de los bailoteos buritaqueños nunca había escuhado atentamente la letra de Sin Cura...después de hacerlo me parece un completo dejà vu hecho canción...

Anonymous said...

alfred:yo no soy conocedora de literatura ni tengo en mi haber suficientes razones para decirlo pero como lectora permanente de tu blog, te comento que logras con tu s escritos erizarme la piel y despertar el alma.
El entusismo y la pasion de tus notas levantan mi espiritu.
Te felicito y nunca dejes de esribir

Ma Cecilia Betancourt said...

Excelente , me gustó mucho

Carlos Piegari said...

Muy interesante, te sugiero que le enviés esta nota a mi amiga Mireia: mireiacirera@yahoo.es
Es un tema que me interesa compartir con ella.
Un abrazo

Mónica Navarro said...

Muy buena nota , dan ganas de escucharlos y bailarlos!

Olga del Castillo said...

Desde niño sabias a lo que ibas.Que gusto leerte y te juro q me tome un ron y tambien me puse a bailar.