
*Publicado en www.vallenato.com
Un amigo me pidió que escribiera una columna para www.vallenato.com. Nojoda escribir sobre vallenato? Desde Barcelona? y sin botella e’ ron y sin guacharaca? Así, a palo seco? – Manda huevo! y por que no?” – Pensé.
Exactamente lo mismo pensó Egidio cuando vio a Carlos entrar con esos manes de pantalones rotos, chaquetas de cuero y pelos largos de Distrito Capital.
– Manda huevo! y por que no? -
Todos los que han hecho cosas grandes es porque se han arriesgado y gracias al riesgo corrido por ese acordeonero, hijo de campesinos de Villanueva, la cabeza, el alma y el corazón de por lo menos una generación de Colombianos se ha partido en mil pedazos.
Qué habría sido de aquel actor de telenovelas si Egidio no lo intenta? si Egidio dice que al Vallenato nadie le puede meter guitarra eléctrica? – Nunca lo sabremos, tal vez Vives habría buscado a otro y tal vez habría fracasado o tal vez el man habría seguido empeñado en hacer el Rock de por allá y nunca habría encontrado El Rock de su Pueblo, de nuestro pueblo, o tal vez, simplemente, se habría entrompado a Betty la Fea.
No pienso ni discutir cual de sus discos es mejor, porque no tienen canción mala, es una muestra de disciplina y de visión, claridad en el camino a transitar, reencontrar la raíz para mezclarla, darle cuerpo y proyectarla.
Hoy “La Provincia” no es vallenato, ni cumbia, ni salsa, ni porro, ni fandango, pero tampoco es Carlos Vives, ni es rock, ni balada, ni MTV, “La Provincia” es todo eso y no solo es eso, también es río, sierra, desierto, selva, montaña, playa y ciudad, mucha ciudad. “La Provincia” es Zuleta, Oñate y Diomedez, pero también es Fonseca, Cabas y Silvestre.
“La Provincia” soy yo a los 5 años viendo Escalona. A los 7 años, el 7 de Diciembre del 91, en el Romelio Martínez, cantando “La Hamaca Grande” abrazado a mi papá, “La provincia” son los quinceañeros, las fiestas de noviembre en Cartagena, las peas en Bogotá, cada uno de mis amigos y mis novias, con sus actuales novios y sus exnovias. “La Provincia” son las lágrimas en el concierto cantando “La Cartera”, es cada uno de los Carnavales de Barranquilla, los atardeceres del Caribe y todos mis recuerdos sobre la felicidad.
Por eso no sé que sería de mi generación sin “La Provincia”, si “La Provincia” es mi generación. “La Provincia” nos enseñó a bailar, a cantarles a los otros y a nosotros, a enamorarnos como nuestros padres, con nuestros propios gritos, nuestra propia globalización. Egidio lo sabía, “ vea compadre, no lo hace tan mal, algún día grabaremos juntos” ‘ le dijo cuando lo conoció y no era pea, o tall vez sí, los borrachos casi siempre dicen la verdad.
Y la verdad es que Carlos Vives no sería alguien sin “La Provincia”, ni Colombia sin sus provincias, ni “La Provincia” sin Egidio. Y todo por que? Por que Egidio ha sido del Polo!
No, no del Polo Democrático ni mucho menos del Polo Norte, ese man es el del Polo a Tierra, a nuestra tierra, a La Tierra del Olvido, por eso nunca usa camisetas Polo, porque las prefiere a rayas, o a cuadros, esas fresquitas que parecen de algodón recién recogido, las de siempre, las que usa mi papá y usó mi abuelo con su sombrero bien alón, a quien pa remate, aún le gusta el ron.
Por eso yo tengo toda la colección grabada en la memoria del PC y en la de mis afectos, por eso solo sueño con que dentro de algunas décadas a jóvenes talentos, con ideas aún más raras, les de por reencauchar las canciones de estos juglares de finales del siglo XX.
“La mañana esta bajando de la sierra
tiene su tonada sabor a melancolía
y en la Valle se despierta la alegría
nace el festival de las entrañas de la tierra.
y de los Altos llegará Egidio Cuadrao
con su pedazo de acordeón
que llevo en el alma mía
y de los Altos bajará Egidio Cuadrao
y con Carlitos se dará,
un abrazo en la tarimaa…”
Exactamente lo mismo pensó Egidio cuando vio a Carlos entrar con esos manes de pantalones rotos, chaquetas de cuero y pelos largos de Distrito Capital.
– Manda huevo! y por que no? -
Todos los que han hecho cosas grandes es porque se han arriesgado y gracias al riesgo corrido por ese acordeonero, hijo de campesinos de Villanueva, la cabeza, el alma y el corazón de por lo menos una generación de Colombianos se ha partido en mil pedazos.
Qué habría sido de aquel actor de telenovelas si Egidio no lo intenta? si Egidio dice que al Vallenato nadie le puede meter guitarra eléctrica? – Nunca lo sabremos, tal vez Vives habría buscado a otro y tal vez habría fracasado o tal vez el man habría seguido empeñado en hacer el Rock de por allá y nunca habría encontrado El Rock de su Pueblo, de nuestro pueblo, o tal vez, simplemente, se habría entrompado a Betty la Fea.
No pienso ni discutir cual de sus discos es mejor, porque no tienen canción mala, es una muestra de disciplina y de visión, claridad en el camino a transitar, reencontrar la raíz para mezclarla, darle cuerpo y proyectarla.
Hoy “La Provincia” no es vallenato, ni cumbia, ni salsa, ni porro, ni fandango, pero tampoco es Carlos Vives, ni es rock, ni balada, ni MTV, “La Provincia” es todo eso y no solo es eso, también es río, sierra, desierto, selva, montaña, playa y ciudad, mucha ciudad. “La Provincia” es Zuleta, Oñate y Diomedez, pero también es Fonseca, Cabas y Silvestre.
“La Provincia” soy yo a los 5 años viendo Escalona. A los 7 años, el 7 de Diciembre del 91, en el Romelio Martínez, cantando “La Hamaca Grande” abrazado a mi papá, “La provincia” son los quinceañeros, las fiestas de noviembre en Cartagena, las peas en Bogotá, cada uno de mis amigos y mis novias, con sus actuales novios y sus exnovias. “La Provincia” son las lágrimas en el concierto cantando “La Cartera”, es cada uno de los Carnavales de Barranquilla, los atardeceres del Caribe y todos mis recuerdos sobre la felicidad.
Por eso no sé que sería de mi generación sin “La Provincia”, si “La Provincia” es mi generación. “La Provincia” nos enseñó a bailar, a cantarles a los otros y a nosotros, a enamorarnos como nuestros padres, con nuestros propios gritos, nuestra propia globalización. Egidio lo sabía, “ vea compadre, no lo hace tan mal, algún día grabaremos juntos” ‘ le dijo cuando lo conoció y no era pea, o tall vez sí, los borrachos casi siempre dicen la verdad.
Y la verdad es que Carlos Vives no sería alguien sin “La Provincia”, ni Colombia sin sus provincias, ni “La Provincia” sin Egidio. Y todo por que? Por que Egidio ha sido del Polo!
No, no del Polo Democrático ni mucho menos del Polo Norte, ese man es el del Polo a Tierra, a nuestra tierra, a La Tierra del Olvido, por eso nunca usa camisetas Polo, porque las prefiere a rayas, o a cuadros, esas fresquitas que parecen de algodón recién recogido, las de siempre, las que usa mi papá y usó mi abuelo con su sombrero bien alón, a quien pa remate, aún le gusta el ron.
Por eso yo tengo toda la colección grabada en la memoria del PC y en la de mis afectos, por eso solo sueño con que dentro de algunas décadas a jóvenes talentos, con ideas aún más raras, les de por reencauchar las canciones de estos juglares de finales del siglo XX.
“La mañana esta bajando de la sierra
tiene su tonada sabor a melancolía
y en la Valle se despierta la alegría
nace el festival de las entrañas de la tierra.
y de los Altos llegará Egidio Cuadrao
con su pedazo de acordeón
que llevo en el alma mía
y de los Altos bajará Egidio Cuadrao
y con Carlitos se dará,
un abrazo en la tarimaa…”