Entrecruzados
Yo, el del piso de enfrente
Ellas son las que mandan, ellas son las que pueden.
Fíjate Bien
Mi historia con el Barça
El Barça volvió a quedar campeón este año y mientras al menos 100 personas eran capturadas en Plaça Catalunya por destrozos y cientos de miles celebraban pacíficamente en toda la ciudad, yo cantaba las canciones de Ojos de Brujo, en la discoteca Bikini, abrazado a la esperanza.
Preguntas necias.
En-cuentros
Pensé en quitarle los ojos de encima, pero no fui capaz. Sentí enamorarme en ese corto instante, si saber su nombre, sus fantasmas o su estado de salud. Entonces pensé en el viejo Cohen, cuando mi abuela, en el puerto de Barranquilla lo recibía para mostrarle la ciudad, igual que lo hacía con tantos otros viajeros, mientras limpiaban y cargaban la embarcación en la que en algunas horas, volvería a partir.
¿Puede una mirada generar tantas cosas? ¿Se puede ser tan cursi en pleno siglo XXI? Tal vez, si mi abuela y mi abuelo no se ubisen mirado aquella tarde cualquiera y si durante el segundo siguiente, la puerta no se hubiese abierto como por arte de magia y yo no hubiese subido en aquel vagón, quizá la historia fuera otra.
Es probable, que si yo no le hubiese preguntado la hora, con la excusa de preguntarle a dónde se dirigía… y si ella no me hubiera contestado que a la misma fiesta que yo, seguramente no hubiese pasado todo lo que ha pasado hasta hoy. Entonces, muy posiblemente diría que no, que no vale la pena enamorarse, en esta época de listas de reproducción personalizadas.
Algo está pasando en Colombia
El escenario político se está moviendo con asombrosa rapidez en el país suramericano. Hace unos meses era impensable que no participara en él Álvaro Uribe, el actual presidente, pero la Corte Constitucional declaró inexequible el referendo que le abriría la puerta a un tercer mandato consecutivo, lo que destapó las cartas y sacó a flote a los candidatos que pretenden sucederlo.
Sólo un mes después, la maquinaria uribista -la conservadora y un partido creado a última hora por congresistas vinculados a grupos paramilitares, se presentó a las elecciones del Congreso y, a pesar de la denuncia de compra de votos, logró quedarse con la mayoría de los escaños.
No obstante, eso no fue lo único que pasó el 14 de Marzo. Ese día también estuvo marcado por una campaña que ahora es un fenómeno. El Partido Verde, reconocido en Europa pero reciente en Colombia, hizo una consulta ante el país para elegir a su candidato único. Este personaje, carente de los pesos pesados de la política, debía ser uno de los tres ex alcaldes de Bogotá más populares: Mockus, Peñalosa y Garzón. El primero encarna la transparencia, el segundo la buena administración y el tercero la lucha contra la desigualdad.
La consulta dio como ganador a Antanas Mockus, el más original de todos, y ante el asombro del país todos celebraron su victoria como propia. De familia lituana, matemático de profesión, especialista en filosofía, ética, pedagogía y semiótica, el profesor Antanas Mockus nunca ha sido liberal, tampoco conservador. En su gestión frente a la Alcaldía de Bogotá, redujo las muertes violentas en más del 50%, y a punta de cultura ciudadana cambió la cara de la capital colombiana para siempre.
Días después, se realizó el primer gran debate nacional televisado y es difícil saber si fue la lucidez de Mockus, o la falta de la misma por parte de sus adversarios, la que echó a rodar la primera bola de nieve, que un mes después no ha parado. Internet y las redes sociales vuelven a jugar un papel fundamental. Expresiones como “ese tipo es mucho presidente para este país” o “yo votaría por él pero no va a quedar”, han ido cambiando por innumerables muestras de apoyo y solidaridad. Facebook, la red más popular, se ha volcado a arroparlo y ni siquiera todos sus contrincantes unidos logran superarlo en fans.
Mockus no aparecía mucho en los medios en los últimos años, pero su trabajo académico era persistente, así que decenas de periodistas, columnistas, editorialistas y ciudadanos, le han dado un impulso inesperado que en un par de semanas lo ha catapultado al segundo lugar de las encuestas, muy cerca del primero, el que ocupa el exministro de defensa, Juan Manuel Santos, la carta de Uribe y de buena parte de la aristocracia colombiana.
Desde entonces, Mockus no ha parado de repuntar. El también candidato independiente, también matemático, pedagogo y ex-alcalde exitoso (pero de Medellín) Sergio Fajardo, se unió a las filas del equipo Verde. Lo hizo con humildad, y Mockus le respondió ofreciéndole la Vicepresidencia. El ruido no para desde hace días, la espuma verde sigue subiendo, los abstencionistas se contagian, hoy hay más medios para participar, la gente se inspira, hace fotos, videos, se pinta la cara y se viste del color de la esperanza. Pero Mockus es diferente y hace lo que ninguno ha hecho antes, se pronuncia diciendo que devolverá al Estado 4.500 millones de pesos (1,6 millones de euros) que le corresponden por ley para financiar su campaña, y Peñalosa, que sigue en el equipo, propone que el Estado lo invierta en la construcción de un excelente colegio en un lugar desfavorecido. Lo que podría parecer un acto demagogo, esta vez resulta consecuente con el discurso y actuación que el candidato ha desplegado durante toda su vida. La gran prensa no hace el eco que merece la noticia, pero la Ola Verde ya no se detiene. Organiza caravanas en bicicleta en todas las ciudades del país, la gente cree que de verdad es posible y entonces todo el panorama cambia.
Cuando Colombia ya no se distingue, y todo parece demasiado, Mockus vuelve a sorprender, entonces en una declaración anuncia que tiene principios de Parkinson, pero que no hay de qué preocuparse, al menos en los próximos 12 años. Se genera más noticia, más boca a boca y los neurocirujanos más prestigiosos del país anuncian que votarían por él.
“Si Mockus tiene Parkinson ¿por qué los demás tiemblan?” escribía un caricaturista de la Revista Semana y ahora es la pregunta que inunda las redes sociales. Las respuestas son muchas, es el establecimiento lo que está en juego, un tipo que habla de meritocracia, de legalidad, que no se le conoce vínculo alguno con grupo armado ni caso alguno de corrupción. Un tipo respetado por la academia, la prensa más audaz y los artistas, por los capitalinos y por los jóvenes universitarios y la clase media de gran parte del país. La inmensa mayoría, cansada de las prebendas, la corrupción y las maquinarias, ya está seducida, pero aún la batalla no se ha ganado, ni muchísimo menos. Enfrente, el exalcalde tiene a los de siempre, dos ex ministros, una ex embajadora y dos ex congresistas que representan la política tradicional con todos sus vicios.
Amanecerá y veremos. Mientras tanto, la gente está alegre, muchos siguen en las calles y Ola Verde ya ha llegado hasta Barcelona, donde el próximo domingo 18 de Abril, a las 11h en el Punt Verd de la Sagrada Familia, saldrá un grupo de apoyo organizado por colombianos que sueñan un país distinto.
Y yo, que hace años lo entrevisté y me pareció un tipo brillante, mientras escribo esta columna escucho en la radio que le preguntan: Dr. Mockus, díganos brevemente, pero muy brevemente por favor, ¿por qué votar por usted? - Pues para sufrir menos y tener más alegrías.
Sicotrópico, el rock del Caribe o la siquis del trópico

Por el contrario, para quienes los hemos visto tocar, lo cierto es que Sicotrópico es simplemente Sicotrópico. Se trata de entender el Rock en Español como una posibilidad de continuo mestizaje. Nacidos y crecidos en Barranquilla, un puerto enclavado junto a la desembocadura del río Magdalena en el Caribe colombiano, las canciones de este par de hermanos se construyen entre el Carnaval y la Salsa, la ciudad y la playa, las guitarras eléctricas y las tamboras, entre los que vienen y los que se van, en fin… entre la cotidianidad diversa de esa Latinoamérica que se resiste a que muera la música de calidad.
En la escena del Rock colombiano están trabajando con y para artistas reconocidos a nivel local, nacional y mundial desde hace años, pero ahora han sacado el primer álbum propio y es lo que quieren compartir. Seis canciones con base Rock, cantadas con la melancolía del mar y la furia de El Río. Para los entendidos, se trata de un trío (guitarra, bajo y batería) que sorprende por la madurez en el escenario pero que sobretodo emociona por la armonía en las líneas melódicas y la incorporación de elementos de Jazz junto con sutiles características de folclore colombiano. Lo que producen, dicen, es un Rock con un matiz propio, un matiz que tal vez solo pueda surgir bajo el implacable sol del Caribe para madurar en una ciudad como Bogotá, con casi 10 millones de historias individuales.
Este primer CD fue cocinado en esa ciudad, donde los hermanos Omar y Antonio montaron un restaurante/bar de comida texmex llamado Chihuahua & Sonora. A las 4 de la mañana estaban despiertos cada día, a veces habían dormido, a veces no. A las 5 estaban en el mercado central haciendo la compra, a las 8 empezaban a ensayar, a las 11 a cocinar y a las 13 a servir platos a los primeros clientes, a las 19 se organizaban las mesas para la cena, a las 21 empezaba la fiesta, a las 23 era el concierto.
Cuando se les pregunta si recuerdan esa época como un sacrificio, responden que no con vehemencia, explican que la música ha sido una decisión de vida que han querido afrontar y que nunca haciendo música, la han pasado mal.
Chihuahua & Sonora era el lugar de encuentro de estudiantes, profesionales y uno que otro político, pero sobre todo de poetas románticos, compositores nostálgicos, locos perdidos por la luna… policías que entraban buscando a quien llevarse y salían bailando. Ahí escribió El Negro CocamanTV, en la contra-cara de la comanda, mientras servía unos frijoles. Tras la barra, absolutamente sobrio, Omar creo las melodías de varias canciones, mientras que como DJ, veía pasar la noche, con todo lo que ella trae.
Ahí bailé y canté yo también estas canciones que ahora te hago llegar, con la ilusión de que podamos compartirlas con Barcelona y que la siquis del trópico suene y siga subiendo, como la Espuma de mar.
Del 8 al 11

8.
Tomaste mi mano fuertemente, a pesar del miedo y la desconfianza. Tomaste mi mano con fuerza y me diste fuerza. Fuerza para hacer la fila, para darte un abrazo, para decirte todo con la mirada, para vincularme contigo sin apegarme a ti, para robarte el sueño, para soñar contigo. Subí las escaleras con el corazón fortalecido y no dejaste caer una lágrima hasta que giré y te perdiste tras el ventanal del aeropuerto.
9.
Quise abrazarte, volver a ti, me mandaste al carajo, a la mierda, sos puro corazón. No supe como acercarme, también soy un aprendiz. Tomé tu mano fría de invierno para darte fuerzas, pero ya habías recuperado las tuyas, de las tripas, de entre el alma y armaste el alboroto, alegraste la fiesta y disfrutaste el desorden. Fuiste el centro del mundo, sobretodo del mío.
10.
Pa’ fuera, Pa’ la calle! le gritaste a todos, pero solo yo te escuché. Solo yo te busqué, espero solo yo encontrarte. Te ves divina y lo se, te ves divina y lo sabes. Tu celular me llama solo, yo te llamo solo, nuestros cuerpos se llaman, nuestras vidas se llaman, se desean, se extrañan, a pesar de los pesares.
11.
Tomamos nuestras manos con fuerza y subimos la escalera eléctrica mas juntos que nunca, más pegados que nunca más vinculados que nunca. No hay miedo ni angustia, el acordeón nos hace sentir bien. Compartimos la tambora, bandera tú, bandera yo, audífono tú, audífono yo, se nos acelera el corazón mientras los pies no dejan de moverse.
8.
Disfruté mi espacio, mi fiesta, mi tradición, mis amigos, tu recuerdo. Era extraño estar en casa, sin ti, conmigo, como si tu existieras hace mucho. Como si mi casa te extrañara, como si mis amigos me preguntaran por ti.
9.
Indiscutiblemente eras la reina, una reina sin tesoros ni tierra, que me enseñó una manera de vivir nada mas. En mi mundo gobernabas sin miedo, con la sonrisa inmensa de la Negra Soledá.
10.
Caminabas despacio, con el dolor de cabeza que deja la resaca. Quise preguntarte porque te cuesta tomar conmigo y no cuando estás sin mi. Quise preguntarte muchas cosas que no responderías, quise explicarte tantas que me enredaría, quise solo abrazarte y me lo permitiste, entonces recargue energías para seguir compartiendo domingos, y todo lo demás.
11.
Entraron más de 100 aunque cabían muchos menos. Ahí estaban todos: los de siempre, los de nunca, los carita blanca, los politiqueros, los ladronzuelos, las prostitutas, los empresarios, los profesores, los del vacile efectivo, los de los falsos positivos. Y ahí entraste tú sandungueando. Tú, esa negra linda, presumida, jactanciosa y saramulla, con tu pollera colorá… Entonces pusieron una Cumbia en el templo de la Salsa y tu y yo, bailamos como nunca para hechizarnos para siempre, en este vínculo real.