Mas alegres los dias seran...






Nos saludamos todos con temor, como sapos con pena, pero al poco tiempo entramos a la cocina y todo cambio, carne en posta y arroz de coco serian el plato de la noche, ¿quien puede sentirse mal asi? ¿quien puede desubicarse? Esa cabaña a las afueras de la ciudad condal, tenian mas sabor a caribe colombiano que a paella.

Como en cualquier 31 que se respete, al DJ no haybia quien lo bajara del trono, ese tio gordo y canoso, amante del vallenato, la salsa y el porro. (el que se baila en colombia, no el que se fuma en españa) Sin embargo y como ya es tipico tambien, se descuido con su nueva camara digital, y apapreci yo, con mi CD bajo el brazo y en el interior toda la musica nuestra, la que podemos compartir generaciones, la de las navidades y los carnavales pero tambien la de diario, la que no te abandona.

Lo que siguio fue musica y baile hasta que el cuerpo no pudo mas y sol nos dio en el pecho, el alcohol justo y necesario para no perdernos en la melancolia pero si en la alegria.

Justo cuando se acabo el año en Colombia, sucedio en España el amanecer mas hermoso que he visto, como si la naturaleza se hubiese recargado para decirme que llega una nueva etapa llena de mucha luz... para disfrutar y compartir.


No hay

No hay alcaldes presos,
ni arroyos desbordados,
ni gallinazos en el aeropuerto,
ni indigencia en la calle,
ni paracos en mansiones,
ni ganas de estar en España,
cuando llega el carnaval...

Hogar dulce hogar

Cuando el calor del sol me dio en la cara, no quedo otra opcion que levantarme, la cabeza dolia lo suficiente como para reconocer el guayabo, llegue a la cocina sin controlar muy bien los pasos, tome un litro de agua y espere el desayuno pero ya era muy tarde.
Odila me sirvio carne en posta, arros con coco, ensalada de papa, tajada y jugo de mango con leche... al final del manjar... arequipe con un pedazo de queso.
La tele grande y el mueble de los recuerdos me acomodaron para ver lo que mas me gusta, mi seleccion jugando, no importaba que ganara o perdiera, era un amistoso pero era contra Argentina, asi que como salir con la mujer que te gusta, ganes o pierdas... es emocionante intentarlo.

El frio se mete por la ventana a pesar de estar cerrada y yo me niego a salir de la cama, cuatro mantas parecen ser insuficientes. Son las 3 de la tarde y no hay alcohol ni rastros de alguna sustancia prohibida en mi cerebro pero si el recuerdo de una divertida noche en Barcelona. Al salir de la habitacion hay voces de distintos acentos, dos chilenas, una cachaca y un un koreano que no se de donde salio... minutos mas tarde llagria la boliviana. Es 7 de Enero de 2007 y la tradicion en españa es ir a cenar, asi que fuimos con todos los del piso al unico restaurante cercano que nuestra condicion de inmigrantes y/o estudiantes nos permite pagar y salir contentos. La comida china ya me gusta, y compartir con esta gente te enseña mucho, que triste es tener que salir lejos para entender la complejidad de la frase: hogar, dulce hogar.

Otro recomendado musical...


Se pierde la memoria
todo vuelve a empezar
me olvido de la piedra
y me vuelvo a tropezar
el miedo, el egoísmo
el prejuicio racial
y siempre habrá una historia
para justificar.

Que somos diferentes
no lo voy a objetar
respeto tus creencias
tu forma de pensar
pero algo estoy seguro
y no lo puedes negar
que todos somos hijos
de un mismo papá.

Que el dinero es muy bueno
no lo voy a negar
y que a todos nos gusta
es la purita verdad
pero no se compara
a tu manera de amar
y hay cosas que en la vida
no se pueden comprar.

De las buenas costumbres
se quieren olvidar
se juegan a la tierra
y algo quiere explotar
esconden a los viejos
se nos vuelve a pasar
que un poco de memoria
nos pudiera salvar.

Te encuentro en la sonrisa
y en los ojos de mis hijos
en el amanecer
y en el llanto de un amigo
un cuerpo de mujer
que me hace decir tu nombre
y el canto de mi pueblo
que me hace gritar ay hombeee.
El fin de la guerra
Papadió
la paz en mi tierra
Papadió
mi escudo y mi lanza
Papadió
toda mi esperanza
Papadió

No insistas en las cosas
que te pueden dañar
que Marte está muy lejos
no se puede habitar
mejor piensa en la tierra
que aún se puede arreglar
que un poco de cariño
nos pudiera salvar.
Vives.

Ya no.

Ya no eres el amor de mi vida, ni la vida de mi amor.
Ni un callejón de preguntas sin respuestas, ni esperanza, ni venganza, ni emoción.
Ya no eres ni el recuerdo perfecto ni el dolor profundo. Dejaste de ser ilusiones del pasado y añoranzas de futuro.
Dejaste de ser espejismo, llanto, amargura, dejaste hace mucho tiempo de ser, un nudo en la garganta.
Ya no eres búsqueda y mucho menos encuentro. No me produces lastima y mucho menos deseo.
Entonces, creo que no eres más que un agujero, un recoveco, una excusa, un espanto inventado por mi mente, que se aparece a las 3 de la mañana, cuando después de haber dormido todo el día, se me ha quitado el sueño.

Alba


Como si el cuerpo indicara el sentimiento, como si las miradas dispararan, de hecho, dispararon sonrisas, ilusiones y crueldad.
Como si fueras aire, como si fueras todo, como si fueras esa que espero y que me niego a buscar, esa que a nadie, quiere remplazar.
Como si fueras una mas, una más en la discoteca.
Una más que reconfirma, como si fueras luna de plata, sueño de gitanas, una hija del Cigala… como si yo me equivocara.
Como si fueras de mentira, como un cuadro de Picasso, como si fueras de flamenco, como si fueras ese instante de transición, ese momento.
Como si fueses esa hora, en la que el día es perfecto. Esos minutos que seguramente no duran horas por miedo a perder belleza, ese color naranja de mi cielo rumbo a mi playa, esa silueta de la sierra desde mi ventana.
Aurora y madrugada, crepúsculo matutino, que seria de mi, si amaneciera junto a ti, Alba de mi alma.

Amor Travel


Su espalda inagotable, tenía el tamaño perfecto de lo que se puede abrazar, antes de hacerlo, me rodé un poco a la izquierda y descubrí su perfil. El brillo de su piercing en la nariz me indico que era ella y quede inmóvil, súbitamente paralizado. En ese momento un mundo de gente paso a por mis lados y por encima mío, todos entraron al metro y una vez adentro, la perdí.

No me baje en la próxima estación aunque lo pensé, preferí dejar todo en manos del destino y soñar que se bajaría justo en la que yo necesitaba hacer el trasbordo.
Al bajarme la busque por todos lados, como niño que juega al escondite americano pero no estaba, así que camine resignado por el túnel.

No habían pasado muchos segundos cuando de frente me miraba alguien que podría ser ella, aunque hubiese cambiado su color de pelo, aunque su raza no fuese la mia, ni la de la anterior. Me miro de frente, sin pensar en ello, como si me conociera de toda la vida, tan segura de si misma que no supe que hacer con mi cara de estupido y me la guarde para seguir caminando, llegue a la nueva estación y para no sentir que todos miraban mi idiotez, me senté en un banco como nunca y como nunca... por tercera vez en un mismo trayecto, me encontré con ella.

No tenia brasier pero si unos ojos verdes increíbles, sin que se diera cuenta metí mi mirada entre su ipod y no encontré mas que tecno, por eso reconfirme que era ella, podía enseñarle mi música del caribe, podría enseñarle a bailar, tenia que empezar por preguntarle el nombre, pensé en mi pasado perdido y en mi futuro con ella… justo ahí se levanto y se subió al tren recordándome que lo único que existe es este presente intangible.

Mas de cuatro minutos faltaban para el paso del próximo metro, pensé en cual era mi maldita prisa y no lo tome, disfrute del túnel oscuro… en silencio, conmigo.

Salvaje

Unos ojos inmensos y perdidos en la ventana, labios tan gruesos que sobrepasaban lo que la publicidad anuncia como bello. Trenzas negras y amarillas de pelo apretado y el color del café en toda su piel.

Mientras tanto, esta bestia, esta anaconda que recorre la ciudad por el subsuelo estaba a reventar y ambos, ella y yo, estábamos justo de frente, entre tanta gente de tantas partes, entre tanto mundo y tanto silencio. Justo ahí para mirarnos y no reconocernos.

A mi lado se sentó una señora de la cuarta edad, luego de que un tipo flaco y alto desocupara el puesto, mientras yo seguía hipnotizado con la cara redonda, el pelo atrapado y la sonrisa oculta de la negra inmensa.

Fue entonces cuando no aguante más y abuse de ella. Sin preguntarle nada, sin vergüenza y sin su consentimiento me metí en su cabeza para explorar sus imágenes… ahí me encontré con lo que entre a buscar. Una llanura inmensa, un desierto interminable, muchos negros como ella, mucha música sin alegría, mucho sol, muchos leones, jirafas, elefantes y mucha hambre. Me daba miedo continuar pero ya no podía salir de su África Salvaje, explotada, mutilada, pisoteada por salvajes franceses, ingleses y otros blancos parecidos. Deseando que no se percatara, ahí estaba, sentado en su tierra, explorando su raza y su cultura como ignorante turista de safari.

En un instante, el metro se detuvo en una nueva estación, las puertas se abrieron y entro una señora alta de unos 40 años, tan morena como mi objeto de exploración.
-“Oye chicaa”- Grito mi africana, yo salí expulsado de su cabeza como bala de cañón, y permanecí tan inmóvil como el resto de los pasajeros, alguien tenia voz!
-“Mija!! Que te hiciste ese día? Donde terminaron?”- respondió la cuarentona.
-“Nombe nos fuimos de ese piso, tu sabes que aquí no se puede hace bulla… así que terminamos en el Son Cubano…”-

Ya desde afuera la vi mejor, mi africana era tan caribeña como mi madre, como mi vecina, tan salsera como mi padre, tan alegre como mi mejor amigo. Creció muy lejos del desierto, rodeada por el mismo mar frente al que yo, aprendí a soñar.

Cinco pa las doce


Cinco pa las doce cambio de guion en cinco minutos, cuando decidimos por telefono, que la historia planeada no se podia hacer. El tiempo habia corrido muy rapido y la produccion ya estaba encima, mucha gente del equipo fallo y finalmente tendriamos que sacarlo adelante los que realmente estuvieramos comprometidos.

El rodaje se hizo en dos dias, una locacion, una actriz natural... y un reducido equipo humano.
Guillo Trujillo en la Direccion, yo en la Produccion, David Lombana en la Fotografia, Julian Sarmiento en el post-sonido y Gilbert de asistente General.

El caso es que la actriz es mi abuela, por tanto mi familia debe verlo y ademas fue seleccionado para una muestra a nivel nacional, asi que mis amigos tambien deben verlo.

El linck de la muestra es: http://cienmiradas.blogspot.com/ y el video esta disponible en: http://www.youtube.com/watch?v=kiaxW4wXmuY

Don Eduardo




















Nació cuando en Cuba había capitalismo abierto y la gente no tenia la necesidad de emigrar para ningún lado. Nació en un caserío cerca de la Habana, con 8 hermanos y 4 hermanas. A los 15 años empezó a trabajar ayudando a repartir frutas al papa en las tiendas cercanas, manzanas, peras y uvas importadas del imperio, y de otros países.

Don Eduardo vio a Fidel subirse al poder y espera verlo bajar pronto, de la silla de mando… al fondo de la tierra. Recuerda épocas de gloria cuando la Unión Soviética los apoyaba y aunque no ha visto a gente morir de hambre, ni entiende como pueden haber tantos analfabetas en tantos países, afirma que ya esta bueno de Fidel, que la isla necesita un cambio y que: -“el capitalismo nos va a joder mas, pero es que ya todo es una pinga jodedera”-

“Productor de campo, asistente de dirección, investigador, director de un documental, profesional, estudiante de Master.” Todo esto y algo mas dice el currículo del compañero de trabajo de don Eduardo, un chico 50 años menor.

Nos conocimos hace un poco mas de un mes, estoy seguro que ya debemos haber alcanzado mas de 100.000 papeles por toda Barcelona. Ganamos 4.5 euros por hora. El lo hace por dos razones. La primera: la salud, -“quedándome en al casa me pongo es a ver tele y no hago una miedda, necesito caminar pal corazón”- La otra: “ a mi me gusta mantener mis pesitos, tu me entiendes? Mira chico llamar a la China vale 8 céntimos… a la China! Esa pinga esta en el culo del mundo! Y llamar a Cuba vale 76 céntimos… ese gobierno es una jodedera! Yo tengo mi casa allá y no la quiero perde, por eso sigo pagándoles 40 euros mensuales y voy a la isla una vez al año. Aqui mis hijas me dan hace 10 años lo que necesito pero mi casa en Cuba es mi casa de verdad…”

Publico esto justo el día que renuncie después de mes y medio currando, no vine a esta ciudad para pasarme la mañana repartiendo papelitos, pero nunca olvidare mi primer trabajo con aquel viejo cubano, con sus viejos sueños de revolución… en este viejo continente.


Quien lo vive es quien lo goza

Si hace 500 años forasteros muy distintos a ellos hubiesen venido a comerse sus mujeres, a llevarse sus riquezas y a imponer mierdas tan complejas como la religión… tal vez los entenderia mejor.
Si tuvieran 3 o 4 millones de desplazados, más de la mitad del país sumado en la pobreza, una deuda externa impagable y toda una vida construida sobre la mentira, la codicia y la violencia, tal vez los comprendería mejor.
Entiendo que por aquí pasaron bárbaros hace muchos años, entiendo que este siglo aun les pesa con el recuerdo de un dictador y comprendo perfectamente, lo que les dolió el totazo de hace tres años en el corazón, en su Atocha. No obstante, nada les da derecho a tener cara de culo y a responder como un culo… tantas veces a la semana.

Tal vez fue por esta razón que ese viernes quise ir al reencuentro con la tierra del olvido, esa que siempre esta dispuesta a sonreír. Nadie entendería que hacia yo bailando con tres mujeres que me duplicaban la edad, nadie entendía que yo bailaba conmigo, con la conga, el bongo y el acordeón. Yo bailaba para no perderme entre las caras largas y agotadas, yo bailaba para encontrarme con alguien como ella, seguramente por eso apareció.

Pocos entenderán también, lo que los dos entendimos muy rápido, una misma manera de movernos, una sola forma de mirarnos, de preguntarnos, respondernos y desnudarnos sin necesidad de la palabra.
El Joe sonó las canciones de hace 10 años, las de siempre, con las que ella y yo aprendimos a bailar sin saber que existíamos, solo para ahora, poder reconocernos. Nuestros movimientos eran tan desordenados y hermosos como una ciudad que vive más de un mes de fiesta, que le da la espalda al río, que tiene mucho estadio y poca hinchada, que deja morir su pasado y que se jura el mejor vividero del mundo mientras le prefabrican el futuro.

Sintonizados en un mismo lenguaje, una misma forma de funcionar, el lenguaje de las palabras que decíamos pero también el de las que pensábamos y en ese momento escuchábamos. Sabíamos que bailar era abrazarnos y abrazarnos era perdernos, atraparnos en esa idea de felicidad. Una idea tan embustera que solo un barranquillero entendería. Mezcla de sudor y de vidas, de caminos transitados en búsquedas similares, de partidas con la idea de volver, de decepciones y añoranzas.
Hay noches que no deberían acabar, me consta que hicimos nuestro mejor esfuerzo y reconozco que Barcelona nos ayudo, pero finalmente, a las 8 de la mañana, como quien no quiere la cosa… el sol apareció. “Espero que el Joe no se muera por ahora”- me dijo, y yo me fui a mi casa con su teléfono apuntado y la certeza, de que no morirá jamás.


















Un paseillo. (y las fotos en desorden...)










La última vez que nos vimos fue en su casa, la vi salir rumbo al trabajo una mañana típicamente bogotana que se puso mas fría cuando cerro la puerta sin despedirse y yo entendí que bebía tomar un bus de 20 horas para llegar a casa.
Habian pasado no mas de tres meses y ahora Rocío y yo nos encontrábamos en el famoso Café Zurich de Plaza Catalunya, luego del abrazo y los dos besos españoles, fuimos a un lugar donde las cervezas se acomodaran mejor a nuestro presupuesto, me contó los planes que tenia para los próximos días con su amiga barranquillera y a la mañana siguiente nos encontrábamos tomando el tren rumbo a Figueres.

Entre risas, mentiras, sustos y olores europeos llegamos al pueblo donde el gran atractivo es el museo de Dalí. Dibujos, pinturas y esculturas me recordaron la grandeza de la locura.
Un rato mas tarde casi a las 5pm almorzamos pastas precongeladas y buscamos el autobús que nos llevaría a Cadaquez.

Muy cerca de la frontera con Francia queda un pueblo de unos 5 mil habitantes como mucho. Los abuelos deambulan por el día y los perros por la noche. Los hoteles duermen con las puertas abiertas, pero todo el comercio cierra a las 10pm. Teniendo en cuenta que oscureció a las 8, entenderán que no hay mucha vida nocturna, al menos no en el otoño. La comida fue una bocata de butifarra y una cerveza, el desayuno del día siguiente a las 12 del medio día, fue una nueva bocata y dos jugos de naranja. Solo el desayuno fueron 8 euros y una bocata es un pan francés con algún tipo de embutido adentro, al butifarra es un especie de chorizo nada parecido a la soledena.

Visitamos la casa donde nació Dalí y entendimos que alguien como el no podía haber nacido en un lugar distinto. Caráquez parece un cuadro, una escultura, la influencia del pueblo en su obra es evidente, llegar ahí luego del museo, permite entender que la genialidad también esta basada en eso que todos llaman realidad.

Nunca averiguamos a que hora salía el último bus, así que no nos quedo otra que pararnos como tres putas en la carretera a pedir chance. Llevábamos media hora riéndonos cuando un tipo calvo, con un chico joven a su lado se detiene, nos pregunta si nos sirve Girona y nos subimos de inmediato.

Conocí entonces el primer Catalán realmente independentista cuando dije que había llegado hace un mes a España y el me explico que no me encontraba en España si no en Cataluña. Por mi mente confusa pasaron la fila en la embajada en Bogota y todas las veces que entre a su pagina Web. –“Nosotros siempre hemos tenido nuestra cultura, nuestras leyes, nuestro idioma, nuesta gente es muy distinta, lo que pasa es que como siempre… los políticos hacen lo que les da la gana.’- Con un poco de vergüenza por mi ignorancia sobre el País Vasco, el reino de Galicia, Asturias y Cataluña, le pregunte sobre Colombia y me dijo que conocía la historia de Pablo Escobar, de los izquierdistas extremos y de los eternos dictadores colombianos. Un minuto después estábamos hablando de Estados Unidos y todo resulto más fácil.

Llegue a casa con 80 euros menos pero la firme intención de seguir viajando.

A la tierra que fueres...



Haced lo que vieres...

Que viva el castellano.


No es que no se pueda vivir en otro idioma, solo que les hacen falta algunas palabras para ser feliz.

Barcelona me tienes tragao, aunque aun no te amo.



Barcelona es una mujer encantadora, como la mayoría de las de su especie.
Mujer vieja, joven, niña, mujer sucia, mujer limpia, sus venas la atraviesan trenes repletos glóbulos cansados pero llenos de sueños, de alegrías, deseos y malos olores. Glóbulos rojos, blancos, negros, amarillos, latinos y arabes.
Mujer seductora, casi suicida, te puede atrapar, deslumbrar, llevarte a la altura infinita, desde donde se pueden ver castillos, puertos, aviones y el mar mediterráneo. Sus dos tetas inmensas, paradas, Montjuic y Tibidavo. Su vibrador siempre listo, ratifica que no necesita de nadie, por eso también tiene su propia lengua, su propia identidad, por eso no se parece a ninguna, por la posibilidad de hablar en su propio idioma y en el de los otros.

Barce es de esas mujeres que provoca recorrerlas, de esas mujeres inagotables, irrepetibles. Que te muestra algo nuevo en cada esquina.
La visitan hombres, mujeres, gays, lesbianas y travestís de los cinco continentes. Barcelona tiene la madurez de la experiencia y la visión de futuro que quisiera el mundo.
Barce también es de esas mujeres con callejones sin salida, manipuladoras, tan irreverentes como egocéntricas. Tan fría como caliente.

Barce tiene para los hombres todo lo que ellos aman, cervezas, sexo y el mejor equipo de fútbol del mundo.
Barcelona nunca deja de ser ella, de ser mujer, de ser equilibrio entre mar y montanas, entre lo gótico, lo neo-hippie y lo postmoderno. Barcelona te embruja, se te mete el pecho y te pone a correr a su velocidad, a vivir a su ritmo. Un ritmo en el que los ancianos tienen su espacio para el descanso, para sacar a pasear la soledad a un parque un ritmo en el que los niños pueden aprender varios idiomas, fumar porros ser felices.














No quiero escribir ni pensar en cuanto de esto nos pertenece a los latinoamericanos. Ni siquiera quiero pensar sobre mi raza. Algunos barranquilleros dicen que parezco cachaco, a los cachacos les queda absolutamente claro que soy costeño, mi abuelo es de Sambrano pero el apellido es Judío y siempre he despotricado de los blancos invasores mientras no encuentro en mi apariencia rasgos indios ni negros.

Te deje Madrid

Los primeros dias no sabia exactamente en donde me encontraba, en cambio ahora tampoco, parecen inagotables las posibilidades, parece en otra dimensión el tiempo, parece que el pasado se fotografiara en blanco y negro y se clavara en el corcho de mi cerebro, de mi alma.

Conocí Segovia, un pueblo al que le pasaron por encima Romanos, Turcos y no se cuantas civilizaciones y ahí esta imponente, limpio, para contar la historia. Ahí probé las judeas, y me comí un entrecot. Ávila por su parte, esta encerrada entre una fortaleza imponente recordando lo que hubo, recordando que el que olvida su historia no podrá construir futuro.
El paseo termino en el Santiago Bernaveu, lugar donde han estado, o en su defecto han querido estar, los mejores futbolistas del planeta. Llaveros, bolígrafos, botones, individuales, vajillas, portarretratos, toallas y miles de chismes además de las camisetas con el símbolo del real o las caras de sus figuras nos recuerdan que el fútbol internacional paso hace rato de ser deporte a ser negocio.

Madrid te me metiste entre los huesos, tu noche eterna, tus carros de lujo y tu rumba en la calle. Con Tagle hable del país que tenemos o mejor, el que nos queda, también hablamos del que no tenemos. Pensé en los niños con hambre de mi ciudad mientras me tomaba un wiskey de doce euros que a mi me salio gratis, gracias a que mi ex vecino conocia al man que atendía la barra. 120 euros por una noche de trabajo sirviendo tragos en la mitad de la calle.
En la fiesta había españoles de todos los colores, tamaños y preferencias sexuales, la multitud era tan asfixiante que me sentí en Santo Tomas, en plenos Carnavales con el Llogry, Jheaneth, Leo Castillo, la Morocha y Meli. Si no fuese porque no había un solo letrero de Águila, y porque no teníamos VIP gracias al Gordo Serje y porque el que tocaba no era Checo si no un grupo de Rock en español, hubiese jurado que estaba en el Atlántico. Luego una discoteca y luego otra, dos españolas y la noche termino de día. A Neysa, mi prima, le toco recogerme en el Ayuntamiento (alcaldía) de Alcovendas, ciudad adelaña a la capital de España, pues el bus nunca paro donde ella misma me indico.

A 10.000 mts


La primera española que me hizo sentir en una película de esas que pareciera que solo a mi me gustan era mucho mas alta que yo, su pelo negro, sus labios rojos su uniforme de azafata de Air Madrid parecía indicar que la aventura apenas comenzaba. Luego de ella habían muchas mas caras extrañas y el primer olor a grajo del viaje. Negros con sus negras y sus negritos, gordas con otras gordas y uno que otro blanco tan blanco que era imposible que hablara español.

El viaje se hizo mas largo de lo normal, debido a las 5 horas de atraso que ya había esperado, debido al mal olor generalizado y debido a que una hora después del despegue es decir a las 3am hora de Colombia, el sol salio de una vez y para siempre. No me pregunto como pude, al lado de una mujer de pelo completamente blanco y caderas anchas dormir todo lo que dormí, pero mucho menos entiendo como pude con mi mal ingles y mi peor italiano, entenderle que era de Milano, que trabajaba en comunicacion independiente para revistas entre otra cosas turísticas y que había estado en Cartagena, Santa Marta y Tayrona, todo invitada por Pro-export para que hablara bien de nuestro país.
Sin embargo no tendrá mucho que decir, el vuelo de llegada había sido una mierda, con atraso y demás, en el Tarona le llovió todo el tiempo, no le dijeron lo de la vacuna para la fiebre amarilla y el mismo chofer de la van aclaro que ir de Santa Marta al cabo de la vela era muy peligroso, por lo cual decidieron tomar un vuelo Santa Marta – Bogota y luego Bogota – Rioacha. Me explico además, en un italiano combinado con ingles, que aparte de sus paisanos, quienes tenían mas reservas para venir a Colombia eran los francesas, -“todo por la historia nefasta de la tipa esta francesa… Betancourt, you knou?”- me dijo y me dio pereza explicar.

Un rato después de haberme dormido aburrido de los cuentos de la italiana, me asome por la ventanilla y vi el aeropuerto Ernesto Cortizos, busque con la mirada los goleros habituales en nuestro aeropuerto con la esperanza de no encontrar ninguno y que todo este recorrido no hubiese sido una vuelta al bobo de Cartagena a Barranquilla. Una vez en tierra dejamos atrás esa torre y lei la palabra Barjas. Si a los pilotos colombianos no se les entiende nada, imagínense a los españoles, sin embargo el man no dijo la palabra Soledad asi que me tranquilice a’un mas.

Hice la fila a la cabina de inmigración junto con una paisa diseñadora de modas que trabajaba en un almacén, casada con un costeño químico de la Universidad del Atlántico que en este país, se desempeña como mecánico en un taller.

La heroica.


No se cuanto cuestan unas salchichas en lata, tal vez por eso, decidí entregarle los últimos billetes colombianos a la mujer de aquella sonrisa ancha, sin siquiera pedir descuento. En cualquier caso, meterle unas papitas fritas a mi boca en el estado, en que se encuentraba después de la sacada de las cordales, no parecía ser lo mas recomendables.

Además de una gran sonrisa, la mujer tenia un culo tan grande que hubiese jurado que era costeña, pero no, nació en Bogota hace aproximadamente 30 años.
Su edad no me la confeso pero lo deduzco porque me contó, con los ojos aguados y la sonrisa como siempre inmensa, que su sueño era que su hijo de 15 años saliera cuanto antes del país, asi como ahora lo estaba haciendo yo. Yerson no es hijo de su actual marido, un guajiro que trabaja en el Cerrejón, al que ve cada 2 meses y quien complace cada vez que puede. A quien como a todos los costeños, según ella, le encanta darle por el chiquito. Así fue desde que lo conoció recién llegada a Cartagena, cuando llego sola con Yerson a su lado y los bolsillos completamente vacíos.

Me aseguro que Yerson ya estaba en el Colomboamericano y que estaba segura que no la decepcionaría.

Los ojos de ganas de tumbarme con los que me miro cuando me arrime a su puesto de chucherias del aeropuerto de Cartagena, le cambiaron por los ojos de una madre que despide a su hijo con la esperanza de un mejor futuro.

Esa noche


Verte la primera vez fue una sonrisa espontánea, la segunda un suspiro tan mágico como la televisión, la tercera un silencio tan frustrante como el Internet.

La primera vez que hable contigo fue tan divertido, tan emocionante, pero sobre todo tan seductor que hubiese sido posible enamorarme ahí mismo, pero alguien apareció y la magia se desvaneció.

Por eso aunque le hicimos un quite al destino aquella mañana, tu noche era mi noche, esa noche, la noche en que sin saberlo, sin pensarlo y sin planearlo… lo paralizaste todo, la noche en que pasaría todo en un instante: la sonrisa, el suspiro y el silencio.

Tal vez por eso lo que escribo carece de emoción, tu te la robaste toda esa noche, como un vampiro que succiona la vida a su alrededor.

Tal vez nunca entendiste lo que te dije al acercarme, yo estoy seguro que no fue coherente. Además de mi voz, te llevaste (y aun no entiendo para donde) mi capacidad de moverme, de cantar, de mirar y de pensar, pero me devolviste de repente y para siempre, estas nuevas ganas... de soñar de frente.